Páginas

jueves, 21 de enero de 2016


SUCEDIÓ A BORDO DEL .....SEVILLANO

El amigo Pepe des de su bloc DESGRANANDO MOMENTOS  hace la propuesta para este jueves. Sucedió a bordo de.....miles de aventuras para explicar. Entre los años 60 y 70 miles de españoles tuvieron que emigrar, muchísimos cruzaron las fronteras, otros iniciaron una odisea dentro del propio país. Cataluña acogió miles de personas procedentes de Andalucía, Murcia, La Mancha....El tren que hacia el recorrido entre Andalucía y Cataluña pronto fue conocido como EL SEVILLANO, miles de historias se iniciaron en este tren. Y más para una niña de once años.....




 SUCEDIÓ A BORDO DE……. El  SEVILLANO

Primero la voz casi mecánica “Tren expreso procedente de Sevilla, con destino a Barcelona va efectuar su entrada por la vía uno….” Estación de Manzanares, julio de 1970, Isabel aún no había cumplido los doce años pero iba a hacer su viaje más largo. De lejos el pitido y el traqueteo que se va acercando, su madre nerviosa cogiendo las maletas su hermana María abrazada al novio llorando, ella sonriente a la vez que nerviosa. Deseosa de subir a aquel tren que la alejaba de un pasado doloroso.
Una vez el tren llegaba a la estación de Alcázar de San Juan, se producía el cambio de vía, este ante la percepción de una niña era como desandar el camino andado:

 -Mama que volvemos al pueblo! Yo no quiero volver!

El viaje de Manzanares a Barcelona duraba unas dieciséis horas, María con la mirada triste, a ratos llorando en silencio. Era parte de una generación que acataba las ordenes de los padres, detrás en el pueblo quedaba lo que más quería, el amor con quien soñaba compartir toda su vida. Isabel no dejaba de mirar por la ventanilla hasta que llego a oscurecer. En cada parada más maletas, más gente que subía, miradas tristes, lágrimas y llantos se mezclan con la esperanza de poder tener una vida mejor.

Hora de cenar, todos en el departamento van sacando bocadillos y fiambreras: carnes rebozadas, chorizos, tortilla de patatas……multitud de olores de comidas en un pequeño espacio. Un lugar donde lo poco que se posee, se ofrece y se comparte, nadie en el pequeño retículo se quedará sin comer.

Isabel duerme estirada sobre su madre, sueña con su hermano quien con solo dieciséis años, cinco meses antes inició el mismo camino solo, con la esperanza de encontrar en Cataluña las oportunidades que Membrilla nunca le ofrecería. Crecer como persona en un lugar tan grande donde es difícil que te juzguen, que te miren de arriba abajo, que te controlen…..eso era lo que deseaba Víctor y lo que ahora en sus sueños esperaba Isabel.

Dolor en la copla que suena en la mañana, el tren ha hecho de las suyas y en Valencia cambió de vía y parece que también de rumbo. Poco después el mar, Isabel no se separa de la ventanilla, maravillada ante tanta inmensidad azul se pierde siguiendo los rayos del sol. De pronto la oscuridad atravesando los túneles de Garraf y entremezclado retales de aquel mar que ya no querrá marchar más de su vida.




Estación de Francia, Barcelona julio de 1970, Isabel mira casi con la boca abierta la belleza de aquella construcción similar a la torre Eiffel, nunca en su vida había visto una estación tan grande ni tanto movimiento de trenes. Con cuidado va bajando las escalinatas, su madre y María arrastran las maletas ella se tira a los brazos de Víctor que las está esperando. Mientras caminan, su hermano le va explicando las mil maravillas que encontrará en una ciudad como Barcelona, alucinada cruza la puerta y se da de bruces con la ciudad, con su olor único mezcla de mar, con un idioma diferente: el catalán. Vuelve a sonreír, está feliz la ciudad le abre sus brazos, una nueva vida se abre para Isabel y su familia. 






                       La Barcelona que encontró Isabel.

Mas viajes fantásticos en DESGRANANDO MOMENTOS

21 comentarios:

  1. Un viaje este que emprendieron miles de familias en busca de una vida mejor que en sus lugares de origen se les negaba. Desarraigo necesario pero las más de las veces dejando su huella de sufrimiento y dolor.
    Gracias por sumarte a mi convocatoria.
    Un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
  2. ¡Cuántas Marías no habrán hecho ese viaje!
    ¡Cuántas esperanzas, cuántos kilómetros para buscar un nuevo destino donde la vida no iba a ser fácil pero tal vez un poco mejor que la que atrás se dejaba!

    Tan real, tan vivido que toca.

    Un beso muy grande.

    ResponderEliminar
  3. Me gusta el punto de vista desde el que cuentas el viaje, una niña de once años. Los mayores dejaban más atrás, pero a ella seguro que aquel viaje también le marcó. Besos

    ResponderEliminar
  4. Es la historia de todos los que forman la novena provincia andaluza en Cataluña.

    ResponderEliminar
  5. Es la historia de todos los que forman la novena provincia andaluza en Cataluña.

    ResponderEliminar
  6. Son viajes por la violencia, guerras y pobreza. Qué triste ha de ver sido para tu protagonista dejar su tierra, sus amigos para buscar nuevas oportunidades. Pero lo bueno es que llego a su nuevo destino que seguramente le ofrecerá una vida tranquila, fértil y prospera. Muy lindo relato, placer leerte.
    Saluditos

    ResponderEliminar
  7. Yo no viaje en tren sino en avión...yo a mis poquitos años dejé mi familia, aunque no por las mismas razones de Isabel, pero quizás con sus mismos ojos..Julio del 70...que casualidad...yo también comenzaba otra vida en otro país....besos..Me encantan las fotos que has puesto...

    ResponderEliminar
  8. Muchas gracias Molí de Canyer por mostrarnos tan significativos momentos para muchas familias que buscaban una vida mejor.
    Abrazos.

    ResponderEliminar
  9. Un viaje sin duda de esperanza, de incertidumbre y de búsqueda de felicidad y de una vida mejor, un futuro mejor... cuántas personas hicieron ese viaje en aquellos años? tantas y tantas..
    Que bonito relato... como una historia...
    Besines...

    ResponderEliminar
  10. El viaje de miles de personas, un viaje de esperanza y de temor. Lo has contado tan sentido que se pega a la piel.
    Besos.

    ResponderEliminar
  11. Unas letras muy bonitas... un viaje lleno de esperanza... como tantos otros destinos y otros viajes.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  12. El Sevillano, sí, he escuchado hablar de él. Así fue para muchísimas personas. Lo describes muy bien y la inocencia de la niña y su ilusión. Me encantaron las fotos de esa Barcelona que recuerdo, de cuando niña, pues soy del 62. Vivo aquí, en BCN, ¿tú también? Creo que ya te lo he preguntado alguna vez, disculpa si es así. La memoria... jeje Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mar, vivi hasta los 25 años el l'Hospitalet y despues emigre hacia Banyoles ( la ciutat de l'estany) llevo aqui mas de 30 años con lo cual me siento bastante banyolina....Pero Barcelona me encanta.

      Eliminar
    2. Mar, vivi hasta los 25 años el l'Hospitalet y despues emigre hacia Banyoles ( la ciutat de l'estany) llevo aqui mas de 30 años con lo cual me siento bastante banyolina....Pero Barcelona me encanta.

      Eliminar
  13. Unos tiempos duros aquellos, donde la gente emigraba para buscar una vida mejor. ¡Madre mia, dieciseis horas de trayecto! y ahora en el ave solo cinco horas. Como ha cambiado todo.
    Muy bonitas las fotos y muy bien relatado.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  14. Una excelente crónica de un viaje que hicieron montones de familias en busca de una vida mejor, mi familia es de Salamanca pero tengo tres tíos que llevan muchos años en Barcelona...más o menos de año que tu relatas.
    Preciosas las fotos!
    Un beso

    ResponderEliminar
  15. Qué bien has narrado las peripecias, las sensaciones de ese viaje que los marcó para siempre!...y además has ilustrado con esas fotos tan particulares...gracias por la historia!
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  16. Has trasmitido la emoción de Isabel, realizando ese viaje, de un modo que se vive, con tantos descubrimientos, tanto futuro que va a tener un color diferente en una ciudad que ofrece tanto más que el pueblo.
    Besos.

    ResponderEliminar
  17. Un viaje de espernzas en un tren que te pasea por media España. Vale la pena la incomodidad si el destino es el deseado. Recuerdo esos viajes de trenes de carbón y recorridos eternos.
    Buen relato costumbrista. Besos

    ResponderEliminar
  18. Yo creo que nos has llegado a todos a tocar un poco el alma con tu manera de relatar ese viaje. Creo que un poco todos hemos ido en esos trenes...yo tengo tíos que lo hicieron desde Murcia...y conozco otros tantos...
    Besos y gracias por este recuerdo

    ResponderEliminar
  19. Yo creo que nos has llegado a todos a tocar un poco el alma con tu manera de relatar ese viaje. Creo que un poco todos hemos ido en esos trenes...yo tengo tíos que lo hicieron desde Murcia...y conozco otros tantos...
    Besos y gracias por este recuerdo

    ResponderEliminar