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jueves, 14 de abril de 2016

 LA CHOCOLATINA la amiga Maribel Lirio desde su bloc SOLILUNA
nos invita a definirnos como chocolateras, cada etapa de mi vida está definida por un tipo de chocolate en especial, pero hoy me quedo con el más dulce que es el que mejor define la infancia.........


LA CHOCOLATINA

Delicioso manjar entre mis dedos, minutos antes había estado mirando la pequeña tableta envuelta en papel blanco y unas palabras en francés que me costaba entender. Con sumo cuidado aparte el primer papel para descubrir un siguiente plateado y tras abrir este último vino la gran sorpresa, si porque aún recuerdo la cara de mama diciendo flojito:

-        -  Cógela, es una sorpresa.

Y así fue mi primer encuentro con una chocolatina de color blanco.
Hasta ese momento, el único chocolate que conocía eran las onzas de chocolate Perez, un chocolate muy cotizado por todos los niños sobre todo por los cromos que venían de regalo en cada tableta. Esta era mi merienda de muchas tardes: un trozo enorme de pan (o era como lo veían mis ojos de niña) y una onza de chocolate. Un día en que debía de ir un poco desganada, se me ocurrió tirar el pan y deleitar sin su compañía la dulzura del chocolate con leche. No se aun porque, pero cuando regrese a casa mi madre inquiridoramente me pregunto:

-        -   Que has hecho con el pan?

Baje los ojos y callé, porque yo la reina de las mil travesuras no sabía mentir cuando mi madre me miraba de esa forma y como quien calla otorga….castigo que recibí.

Tenía unos nueve años la primera vez que mi madre puso en mis manos mi primera chocolatina de chocolate blanco, la primera vez que sorprendida y admirada iba paladeando a trocitos la cosa más exquisita que había podido probar. Dejaba cada trocito en mi lengua y poquito a poco lo iba paladeando mientras me mantenía absorta con los ojos cerrados, si la felicidad tenía un nombre, esta se encontraba allí, en el poyete de la pequeña mercería de mi madre, justo en ese instante y en ese lugar.

Recuerdo que entro una señora a la tienda y que pregunto a mi madre sobre que era aquello tan extraño que yo tenía entre mis dedos, recuerdo a mi madre presurosa pidiéndome un trozo y yo mirándola extrañada:

-         - Es para esta señora, que quiere probarlo.

En mi inocencia, no entendía el capricho de un adulto sobre un dulce de un niño, no solía ser al revés? el niño llora y consigue que el adulto le de aquello que reclama….

Supongo que aunque traviesa debía ser una niña muy educada ya que cedi un trozo de mi tesoro sin rechistar y vi como la señora presurosa se lo ponía en la boca, después me dio las gracias y marcho.


No pregunté, en aquellos años los niños no solíamos preguntar ni ante las situaciones más extrañas. Una vez en casa escuche como mi madre le explicaba a mi hermana que una señora embarazada había tenido el antojo de comer un trozo de mi chocolatina. En esos momentos yo aún dudaba entre los niños que traía la cigüeña y los niños que crecían dentro de una barriga, eran preguntas imposibles de hacer. Mi chocolatina blanca, el antojo de la señora y su prominente barriga me dieron una respuesta que yo hacía meses buscaba.

14 comentarios:

  1. Me imagino el asombro-indignación que habrás sentido cuando te despojaron de un trozo de tu majar recién descubierto!...muy cruel esa señora antojadiza!... me encantó la descripción de las sensaciones vividas aquella primera vez con tu chocolate blanco!
    Un fuerte abrazo

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  2. Jajajajajaja, me has hecho reír y también recordar las famosas meriendas de pan con chocolate y el pan era inmenso,., como el tuyo.

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  3. :-) Me gusta el relato desde el punto de vista de una niña que descubre algo nuevo que le encanta y no entiende las cosas que los adultos hacen a su alrededor.
    Un saludo.

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  4. Dulce pasajes de tu niñez, a través del chocolate blanco.
    Un beso.

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  5. Una manera de cubrir la invitación para escribir sobre el chocolate, nos hemos visto todos detrás del cristal mirando a la pequeña degustando el chocolate y juntos hemos descubierto como empieza la vida. Un abrazo

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  6. Pues sí que fuiste una niña educada porque dar un trozo de aquella chocolatina que era un placer nuevo para ti, tiene mucho mérito.

    Me ha encantado tu recuerdo.

    Un beso

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  7. Me temo que eso me ocurre a mi y el recién nacido aparece con una mancha de chocolate en su piel.
    Los antojos solo los debe soportar el marido, no una niña con una chocolatina.
    O es que yo debía ser un ineducado.
    Un beso.

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  8. Me temo que eso me ocurre a mi y el recién nacido aparece con una mancha de chocolate en su piel.
    Los antojos solo los debe soportar el marido, no una niña con una chocolatina.
    O es que yo debía ser un ineducado.
    Un beso.

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  9. Magistral el planteo.
    Y que emoción debió ser esa primera probada de chocolate.
    Yo también creo que esa señora fue cruel. Aprovechó creencias absurdas para quitarte parte del chocolate.

    Saludos.

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  10. Increíbles esas chocolatinas blancas , a mi también me encantaban. No me extraña que la mujer embarazada la quisiera probar.
    Un abrazo

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  11. Me has dado ganas de un pedacito de chocolatina... pero justo de esas que se comían de niños.

    Un besote Molí.

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  12. Un relato muy tierno, desde luego sabor a chocolate blanco.
    Un abrazo.

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  13. Fíjate que yo no me comía el chocolate. No me iba mucho, igual que ahora, pero sí ese sabor que dejaba en el pan de pueblo

    Un beso enorme.

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  14. Yo quiero una chocolatina de esas...

    Noa

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