Páginas

miércoles, 27 de abril de 2016

ESCULTURAS AL AIRE LIBRE CONVOCATORIA DEL JUEVES 28 DE ABRIL




ENTRE VIDAUMES[1]

Una tarde cualquiera a finales de mayo de 1970, el sol golpea con fuerza los cristales de las ventanas de la pequeña escuela, cinco hileras de pupitres, cada hilera un curso, el maestro antes soñoliento aparece ahora despejado regla en mano. Con el vaivén del brazo va marcando de forma tediosa el ritmo de la tabla de multiplicar.

-          - A ver Pau ¿Dónde estás? – dice con su voz chillona dirigiéndose a un pequeño de ocho años.

Pau parece venir de otro mundo y responde sobresaltado:

-        -  ¿Dónde? Pues aquí…….

Risas en la pequeña aula, movimiento en los pupitres, como consecuencia del pequeño revuelo unos cuantos reglazos aquí y allá, de los que no se libra Pau.

Casi todos los niños, menos los empollones, odian las tardes calurosas en la escuela tanto como la cantarela continua de las lecciones. El pequeño Pau no las soporta, es mucho más interesante el mundo que lo llama des de fuera, gritando:

-         - Sal Pau, corre, vuela…..

En cuanto escucha el pitido de salida, sus pequeños pies se lanzan haciendo volar el polvo del patio, como una flecha atraviesa el pueblo, entra en su casa y en un visto y no visto deja la cartera, en la cocina tiene la merienda. Hoy toca pan con aceite y azúcar para el todo un manjar. Con el pan en la mano atraviesa la puerta, corriendo a saltitos va masticando el pan, su madre lo ha visto salir como un suspiro:

-       -   No vuelvas muy tarde……que siempre se te hace de noche

Escucha a sus espaldas la voz de su madre y aligera el paso, no sea que lo haga regresar para ir a hacer algún recado.

Tras el quedan las casa pequeñas, las calles más amplias es donde están situadas las grandes mansiones de los veraneantes, familias ricas de Barcelona, niños con los que nunca juega, un mundo de juguetes inaccesibles para el, tampoco los necesita ¿para qué?

Como casi todas las tardes desde que llego la primavera, se adentra en el bosque de Can Vinyes, hace una parada en la fuente y con sus manos va bebiendo poco a poco de su agua fresca, después se refresca la cara y el pelo.

Se pierde en la oscuridad del bosque, mientras escucha el rumor del agua de la riera, en  los lugares más escarpados es donde están las mejores vidaumes. Cogido a una va trepando hacia lo más alto de un árbol, después se deja caer, volando, soñando, sintiendo la libertad que le acaricia cada palmo de su cuerpo. A lo lejos divisa La Mola justo en su cima el monasterio de San Llorenç, pero Pau cierra los ojos y vuelve a volar, adentrándose en la selva, justo hace dos semanas que en el cine del pueblo vio la película de Tarzan. Así es como se siente el flotando en el aire con sus manos cogidas fuertemente a la vidauma. Otros días es un indio explorador, que va siguiendo  pisadas de cowboys peligrosos.

Dentro de pocas semanas serán las vacaciones de verano y muchos días vendrá al bosque acompañado por Toni, su mejor amigo, llevan días construyendo una cabaña atan ramas de encina y de pino con trozos de vidauma.

En los meses de verano llegaran los veraneantes, niños ricos a los que les tienen declarada la guerra todos los niños del pueblo, serán días de peleas con tirachinas y piedras. Algunas veces Pau regresara a casa vencido y escondiendo las lágrimas, son los días en los que ha caído  prisionero, en los que estirado en el suelo a sentido el sabor amargo de la tierra.

FUENTE DE CAN VINYES EN LA ACTUALIDAD

LA MOLA EN LA CIMA SANTUARIO DE SAN LLORENÇ


 LA MOLA CAVALL BERNAT







[1] Nombre que se da en algunos lugares de Cataluña a las lianas de los bosques

16 comentarios:

  1. Es una historia entrañable, recuerda cuando los niños podían jugar en la calle, regresar a casa solos, tenían tiempo para correr y saltar y las peleas no eran grabadas por móviles. Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. Los niños, siempre con la cabeza llena de fantasías y ilusiones, que es lo que les corresponde por edad, y que siempre es mejor conservar hasta el final.
    Precioso relato Molí.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  3. Buenas tardes, Molí:
    Enhorabuena por tu relato. Creo que no es fácil evocar por escrito tiempos de infancia (ya sean vividos o ficticios) sin que al texto lo impregnen gotas de melancolía.
    No es el caso de tu relato, pues reboza la intensidad del presente que le negamos habitualmente a lo pasado, sin darnos cuenta de que lo que hace que las vivencias sean pasadas son ciertas formas caducas de contarlas.
    Felicidades, Molí.

    ResponderEliminar
  4. Un niño que juega al aire libre, es la mejor manera de describir que la vida sigue.
    Por eso no entiendo tanta sofistificación y tecnología a la hora de programar los juegos de los niños.
    No hay mejor juguete que la imaginación.
    Tu entrada es un ejemplo de lo que digo.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  5. Precioso relato que describe las ansias de vivir.
    Mágico es el mundo feliz de los niños que se dejan llevar por su imaginación.
    Muy inspiradoras todas las imágines.
    Un abrazo.
    Ambar

    ResponderEliminar
  6. Cada jueves me gustan mas tus relatos..será porque en cada uno inyectas parte de tu infancia..o de tu pasado y con eso haces que te conozca un poco mas...ayy de esos lugares infantiles que han quedado en nuestra memoria como campos de batallas...besosss

    ResponderEliminar
  7. Aquellos tiempos de la infancia libre, tan distante de la actual, ni mejor ni peor: distinta.

    ResponderEliminar
  8. Hermosa historia! Me lleva un poco a mi niñez en donde las fantasías y los juegos ocupaban por completo mis pensamientos, el mundo era otro, más natural y libre.
    Un gusto leerte!
    Un beso enorme.

    ResponderEliminar
  9. Que ternura de relato, la ambientación de esos lugares tan hermosos para la trama son fantásticos. Pobre pichoncito (sino estoy equivocada) imagino como ha de llegar algunas veces de magullado a su casita. Las imágenes son preciosas. =)
    Beso

    ResponderEliminar
  10. Entrañable historia la que nos narras. Me he dejado llevar con los juegos del niño mientras te leía. Gracias!
    P.d
    Hasta ahora no he hallado la suficiente inspiración como para sumarme a tu convocatoria. Pero vengo disfrutando de cada lectura con mucha atención.
    =)

    ResponderEliminar
  11. Muy bonita historia! ...me hiciste recordar mi infancia jugando en la calle con los amigos ...hermosos recuerdos!

    Un beso Molí.

    ResponderEliminar
  12. Gracias por coompartir la magia del arte en la vida

    ResponderEliminar
  13. Un relato precioso que evoca aquella infancia setentera. Y me vienen a la cabeza los otros PAU, pero los de actuación urbanística, que han ido acabando con aquellos bosques que se podían encontrar en las afueras de los pueblos. Y a mi también me gustaría volver a ser tarzan colgado de una parra silvestre.

    Un beso grande

    ResponderEliminar
  14. Un relato precioso que evoca aquella infancia setentera. Y me vienen a la cabeza los otros PAU, pero los de actuación urbanística, que han ido acabando con aquellos bosques que se podían encontrar en las afueras de los pueblos. Y a mi también me gustaría volver a ser tarzan colgado de una parra silvestre.

    Un beso grande

    ResponderEliminar
  15. La magia de ser niño en donde tu fantasía e imaginación no tiene límite alguno.
    Un beso muy grande.
    Bonitas las imágenes. Curiosa la naturaleza.

    ResponderEliminar
  16. Una historia muy bonita. El juego es un elemento fundamental en el proceso de aprendizaje de los niños. Tienen derecho a jugar y nosotros la obligación de procurarles el tiempo necesario para que lo hagan.
    Un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar