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miércoles, 6 de enero de 2021

REGALO DE REYES

CONVOCATORIA JUEVERA PARA EL JUEVES 7 DE ENERO DE 2021 LA AMIGA MAR DESDE SU BLOG LA BITACORA DE MAR, NOS INVITA A ESCRIBIR SOBRE REGALOS DE REYES.



 

REGALO DE REYES

Parecía imposible ¿Cuántos años habían pasado ya? ¿Seis? ¿Siete?, lo que si recuerda es que Ana, la mayor acababa de nacer y que el pequeño aún no estaba. Se lo soltó así de golpe:

-Niños, venir que tengo una sorpresa para vosotros….

Una semana antes, Lucia paseaba por una calle de su pequeña ciudad algo alejada de casa. Una sensibilidad especial hacia los animales le hizo fijarse en aquella gata. No es que tuviera nada de especial, era una gata común una mezcla blanco y negro, vaquitas creo que las llaman. La gata se rozó por sus piernas ronroneando, ella la acarició por encima de aquella piel que cubría apenas huesos. Preguntó en la casa vecina y la respuesta que recibió la dejo aún más intranquila:

--Si es de una pareja que se acaba de separar y que se fueron hace unos días dejándola aquí…

Así era eso, aquella gata pasaba a ser uno de los miles de gatos que por abandono o porque se pierden pasan a ser gatos de calle. Gatos vulnerables, eso ya lo sabía Lucia. La supervivencia de estos gatos es muchísimo menor que la de los gatos silvestres de las colonias.

Teniendo ya tres gatos, es difícil adoptar un cuarto y menos cuando vives en un piso de alquiler. Durante dos o tres días fue a llevarle comida a una gata sumamente dulce y cariñosa que confiaba plenamente en ella. Decidió ponerse en contacto con la protectora de su población, le pidieron que intentara meter a la gata en una jaula que ellos le buscarían una familia de adopción. Pero antes tenía que pasar por el veterinario para mirar la salud de la gata. Lucia pidió que miraran por si por casualidad la gata tenia chip identificativo, no muy convencidos lo hicieron y ante sus ojos incrédulos apareció un número que vinculaba a aquella gata con un nombre: Nina.

Nina tenía hogar, dos números de teléfono en un pueblo a unos cuarenta kilómetros, ¿pero no podían ser aquellos los desalmados que la habían abandonado a su suerte?.

Una voz incrédula al otro lado del móvil, un hombre de unos sesenta años que contesta incrédulo. Su Nina, su preciosa gata a quien el ya daba por muerta vuelve a su vida casi siete años después de que un día desapareciera.

--Si quiere quedamos para mañana, dígame que hora le va bien….

--Y no puede ser ahora mismo---responde impaciente.

Lucia espera, después de unos días intranquilos no le va de unos minutos. Cientos de preguntas surgen de los labios de unos niños quienes solo conocían a Nina a través de fotos.

--Es un milagro…susurra el hombre.

Es la noche de reyes en la que todo es posible, incluso que Nina por fin regrese a su auténtico hogar.

* Historia real vivida por alguien muy cercano a mi y cuyo final feliz se dio ayer poco antes de la noche de Reyes.

viernes, 1 de enero de 2021

Convocatoria JUEVERA de LEONOR

 


COCOS DE BRASIL

Aquel año intenté dormirme, no quería que aquel 1970 a punto de nacer me encontrara despierta. A pesar de las promesas estaba pasando las fiestas en el hospital, todo un año de anhelos se había hecho trizas y yo seguía allí equidistante de unas fiestas que no iban conmigo. La televisión se mantenía encendida mostrando el jolgorio típico de fin de año. Junto con mis compañeras más cercanas ya nos habíamos comido las uvas, alguna hizo el sonido típico del repiqueteo de las doce campanadas y las tomamos riendo antes de las once porque a algunas ya les vencía el sueño. Pero ahora en la espera paciente de las mayores, me mantenía yo expectante, estaban a punto de dar las doce campanadas y no había una sola uva a mi alrededor. 

Buscando entre mis cosas encontré una bolsita con cocos de Brasil que alguien había pelado con sumo cuidado. Pensé, ilusa de mi, que ya tenia el problema resuelto. Son cosas que se te ocurren cuando justo acabas de cumplir los once. No caí, aunque era obvio, en el tamaño que superaba con creces el tamaño de cinco uvas juntas, ni la consistencia mucho más dura. Así comencé el año 1970, en la soledad de mis amigas dormidas y yo masticando cocos de Brasil. Santa inocencia! Creo que no me acabe ni el primero. Pero algo de mágicos debían de tener aquellos cocos porque después de dos años de hospital, a finales de enero regresé a Membrilla con los mios. Y justo a principios de junio emigrábamos a Cataluña. En noviembre una visita rápida al hospital de Madrid, me llevo a despedirme para siempre de hospital y operaciones. Mi madre estaba de acuerdo conmigo, aquella era una etapa que no queríamos repetir, la unión de la familia era lo más importante ante la magnifica aventura que estábamos viviendo. Desde ese año cada vez que encuentro cocos de Brasil me emociono.

miércoles, 23 de diciembre de 2020

EL TIÓ

 EL TIÓ



El frió, hacia días que habia llegado ya a todos los rincones del pueblo, como cada año, el viejo Biel, salió de su  casa en el punto en que el sol parecía ofrecer un poco más de su abrigo protector. Sabía que no era un trabajo para viejos, pero el, terco como era,le mantenía año tras año.

-        -   Quien va seguir las tradiciones, si no las seguimos los ancianos? – decía como respuesta a la cara desconcertada de su mujer en cuanto lo veía salir por la puerta con el hacha entre las manos.

Sabía de sobras que aquel trabajo era cosa de los más jóvenes, pero él se mantenía en su tozudez porque como decía, a cabezón no había quien lo ganara.

La elección duraba unas cuantas horas, porque tenía que ser el mejor,  aquel que mostrara un tronco lo suficientemente grande y cuya corteza fuera espesa y fuerte, lo suficiente como para aguantar con fortaleza los envistes del fuego y a la vez mantener el calor en el interior de la casa.

Cuando lo vio, supo que justo era aquel, inmenso, ancho y casi desprotegido de ramas, con el cuidado que se pone en un trabajo ancestral, el viejo Biel, fue atando la cuerda a unos puntos determinados del robusto leño y después con el mismo mimo sujeto la cuerda al mulo.

Empezaba a oscurecer, cuando desde el  pueblo los pequeños vieron la silueta del abuelo quien con más maña que fuerza arrastraba al macho seguido este a su vez por el grandioso leño. Los niños, corrieron en pos de el y entre saltos, risas y gritos sustituyeron al abuelo intentando empujar con sus manitas el enorme tronco, el cual quedaría por unos días a merced del sol quien secaría todo resquicio de humedad señal inequívoca de su vida dentro del bosque.

En los días que precedían a la noche de la fiesta, los pequeños de la casa, se turnaban para dar de comer pieles de patatas y de otras verduras al tronco hambriento. Los tres mayores Alix, Magi y Jeroni ya conocedores del  secreto ancestral, iban pasando de forma disimulada ante el tronco y poco a poco iban retirando la comida. Los pequeños, Isona y Arnau ambos menores de seis años miraban maravillados como aquel tronco mágico se engullía todo lo que le ponían.


La noche del solsticio de invierno, venia llena de buenos deseos, aún quedaban muchos días fríos por delante, días en los que poco se podía pedir al campo ya que estos se convertían durante más de dos meses en un lienzo blanco. La vida, era vivida paredes adentro y el calor de una enorme chimenea en el centro de la estancia regia los vaivenes de todos los habitantes de la casa.

Al mediodía que precedía a aquella noche, mágica para todos los niños del pueblo, un extremo del inmenso leño se colocaba cuidadosamente en el centro de la chimenea, lo suficiente para que fuera quemando lentamente y para que mantuviese la lumbre encendida. El viejo Biel ya había matado uno de los pollos mayores y las mujeres se afanaban en cocinar este con una buena guarnición de patatas y cebollas. Poco más se podía añadir ya que de la cosecha de los meses anteriores no quedaba mucho más solo la esperanza de que el año que había de venir fuese más generoso con las cosechas del campo.

La vieja Guisla, era la encargada de ir colocando entre madera y corteza los tesoros codiciados: almendras, avellanas, castañas, higos secos, pasas y algún dulce de membrillo. Colocar los regalos, era una tarea para alguien como ella con años de experiencia y de la cuidadosa observación de como lo hacían sus antecesoras. Las golosinas, se tenían que poner justo un poco antes de acabar de cenar pero con el suficiente tiempo como para que el calor no afectara tan deliciosos manjares y mucho menos que estos sucumbieran al fuego. Una vez colocados los presentes, lo que quedaba del tronco se cubría cuidadosamente con tela de saco. Y justo después de ese momento se iniciaba el momento mágico.

-         -  Que mal que huele – solía decir Alix.

Y en un instante como si un resorte los hubiese empujado fuera del banco los pequeños con ojos como platos se empujaban intrigados intentando saber que había debajo de la tela, poco después, con la misma prisa salían disparados y aparecían armados cada uno con un palo, justo en ese instante se iniciaba la mejor parte de la noche del solsticio de invierno. 

Voces infantiles que resonaban al unísono en las diferentes casas del pueblo se acompañaban a su vez del sonido de los golpes de los palos sobre lo que quedaba del madero.

-          Tió, tió…
caga un mon d’avellanes i pinyols
i mel també
si no cagues tio, et donare un cop de bastó
Tió, tió, tió….[i]

Sin espera, hacían saltar la tela a golpes de palo, con el mismo palo que arrancaban la corteza haciendo rebotar, a lo largo de toda la estancia, avellanas, nueces, almendras, piñones y toda clase de frutos secos elaborados por las mujeres de la casa en los meses anteriores. Los   mayores, mucho más rápidos y prestos no tardaban en llenar sus bolsillos, para un poco más tarde y ya mucho más tranquilos repartir con los más pequeños parte de sus tesoros.

Cuando la oscuridad de la noche, se mostraba con todo su esplendor, el viejo Biel, acercaba el banco bien cerca del fuego, entonces, los cinco embelesados iban tomando su lugar cerca del abuelo quien con voz carrasposa les explicaba infinidad de historias de otros tiempos, de otros años en los que el tió había sido más generoso o menos, eso dependía de cómo se portaban los humanos con los campos y de los avatares que se presentaran según el capricho de la meteorología.

Era ya  avanzada la mañana, cuando la mayoría de los niños ya habían dado buena cuenta de sus golosinas, cuando del grandioso tronco solo quedaban las cenizas. En ese momento, las mujeres de la casa, recogían con sumo cuidado sus cenizas, una gran parte se reservaban para repartirlas por los campos, una vez derretida la nieve. El resto se repartía por encima de las camas, en la cocina, en las despensas y en cualquier lugar donde se deseaba hubiera prosperidad, fecundidad y abundancia, también,  se cubrían las cabezas de todos los habitantes de la casa así a lo largo del siguiente año quedarían todos protegidos.


El tronco era más o menos de una medida regular, ni demasiado grande y pesado, ni demasiado pequeño y ligero. Debía ser parte del final de una encina no muy grande ya que tenía parte de raíces que simulaban unas pequeñas patas por lo cual era el tronco ideal.

Mis dos hijas mayores, estaban entrando en la adolescencia, el pequeño, estaba justo en la edad mágica e inocente en la que los rostros se iluminan en los días previos a la Navidad.  Ruth siempre ha tenido una imaginación inmensa, Becky es toda una artista dibujando así es que deje el tronco en sus manos, acompañándolo eso si , de diferentes botecitos de tempera de colores. Así nació el tió que año tras año, lleno de ilusión y de regalos a mis hijos y después a mis nietos en la noche mágica de Navidad. Es un ritual, que seguimos año tras año.

El tió, aparece de forma mágica después del 8 de diciembre, nadie sabe de dónde viene ni después en que misterioso lugar se mantiene escondido el resto del año. La cuestión es esta, que de golpe una mañana, aparece el tió  casi siempre lo hace cerca de alguna estufa de leña (entre nosotros creo que es un friolero). Entonces pasa a ser una boca más ya que toca alimentarlo, para eso siempre tiene delante un plato con fruta, galletas y otros manjares, tampoco podemos olvidarnos del agua.


El tió, no sé por qué extraña razón, prefiere que la comida se la preparen los más pequeños de la casa, pero por otro lado, como suele ser bastante tímido, aprovecha para comer cuando esta solo o sea que lo normal es que por la noche se atiborre y durante el día no pruebe bocado. Los niños saben, que cuanto más coma el tió, más cosas cagara, así que creo que por este motivo son los preferidos para llevar la comida pues cuando un niño le da de comer seguro que no se queda con hambre.

Total, que el día de Navidad el tió suele estar empachado y para que no se maree con los calores de la estufa, lo situamos en otra habitación a ser posible fresca y alejada del comedor y para que no tenga frío lo tapamos con una manta grande.

La noche de Navidad, es en la que nos reunimos todos para cenar juntos, esa noche y de forma especial se apagan las luces de toda la casa y se cena con luces de velas, algo que no sé porque también les encanta a los más pequeños. Para cenar, aparte de diferentes aperitivos, no puede faltar la escudella amb galets[ii] , el cordero al horno y el pollo relleno. La cena suele durar horas ya que tan pronto hemos acabado de comer la sopa ya hay algún pequeñajo que empieza a decir:

-         -  Que mal huele!!!! No sentís que mal olor!!!

Es entonces cuando salen todos disparados hacia el lugar donde está el tió armados con palos. Y es cuando se repite la canción ancestral en los que hay ingredientes añadidos:

-          Tió, tió…….
Caga turrons[iii]d’avellanes y pinyols
Y mel també, si no cagues tió et donare un cop de bastó.
Tió, tió, tió…..



Y es cuando a golpe de palo hacen saltar hasta la manta, y entonces de forma mágica aparecen turrones, polvorones, bombones y juguetes.

El tió actual es mucho más generoso que en tiempos ancestrales ya que aunque no tratamos con el mismo esmero y mimo a nuestras tierras el da regalos en demasía. Eso sí lo hace entre plato y plato con lo cual es necesario levantarse de la mesa como unas diez veces y repetir la canción acompañada por unos golpes de palo cada vez más entusiastas.

Cuando el tió cree que ya ha sido lo suficientemente generoso con todos los habitantes de la casa, sin olvidarse de nadie, se va de golpe, así sin avisar. Ya puedes buscarlo por todos los rincones de la casa, que hasta el próximo año poco antes de mediados diciembre no lo volveremos a ver.
    
                              






[i] Tió, tió….caga un montón de avellanas y piñones y también miel, si no cagas tió te daré un golpe con el bastón, tió, tió, tió….
[ii] Un caldo que tiene horas de elaboración y una pasta que es como una especie de caracolas grandes.
[iii] En esta versión se añade el turrón.

miércoles, 16 de diciembre de 2020

RECUERDOS EN DULCE

 CONVOCATORIA JUEVERA PARA EL JUEVES 17 DE DICIEMBRE, ESTA SEMANA LA AMIGA MARIA JOSÉ DESDE SU BLOG LUGAR DE ENCUENTRO, NOS INVITA A ESCRIBIR SOBRE DULCES.....



RECUERDOS EN DULCE

 

Donde están las perrunas, que no las veo, que no las veo…. Aún hoy con la distancia del tiempo, se repite la cancioncilla en mis oídos, una canción que habla de un dulce importante en la infancia de mi madre, pero que era ajeno a mi en la Membrilla de mi infancia. A través de mi recorrido vital, en cuanto a dulces se refiere, siempre me quedo con mi pueblo manchego y los pasteles y dulces que aún hoy en cuanto llego no puedo evitar comprar.

La nochebuena en Membrilla era especial ya que lo que nos atraía ese día no era dulce, sino todo lo contrario. Era la única noche del año que se mantenía abierta la churrería de la Julia, las mejores porras que he comido en mi vida las hacían allí. Por aquellas fechas, desde Córdoba, ya habían llegado los polvorones, los mantecados, los roscos de vino y los alfajores, lo mejor de lo mejor. El día de reyes, entre los juguetes llegaba siempre una culebrilla de mazapán metida en una caja redonda, era inexcusable que no llegara.

También estaban los turrones de Jijona y de Alicante, los primeros me resultaban demasiado empalagosos, de los segundos duros no quedaban ni las migas. Y no olvidemos el mazapán, los pastelitos glorias y los huesos de santo.

Pero los dulces típicos de Membrilla, que superan y con mucho para mi gusto al pastel cordobés[1] y a los pasteles y dulces típicos catalanes, marcaron cual fuego  gustos y olores en mí. Mi preferido y con ventaja es el bizcocho cubierto todo el en un almíbar de azúcar con sabor sutil de limón. Este era un manjar que te ofrecían en el convite de las bodas acompañado por un refresco rojo con sabor a fresa. En algunas bodas añadían también las medias lunas, bizcocho cubierto por un baño blanco de azúcar y con forma de media luna. No puedo dejar de lado los mantecados, mis primas siempre me los reclaman ya que son de lo mejor. Las rosquillas cubiertas de granitos de azúcar, las pastas de almendra tiernas y con una almendra en el centro, las de coco  y las de manteca. Las galletas de maquina que mi madre encargaba en la panadería con sus rayas horizontales. El hornazo de San Marcos, las llavecicas de Santiago, los pirulís, las garrapiñadas…en mi pequeño pueblo, cada fiesta tiene su dulce especial. Y desde luego el más impactante en cuanto a su cuidada elaboración y a su sabor son los nuégados, dulce típico de Semana Santa que mis hijos y nietos catalanes cada año me reclaman y a los que en su día hice una entrada especial en este blog.

A veces tengo miedo, de que la única pastelería de Membrilla desaparezca, de que los hijos del pastelero no sigan la tradición.  De llegar a Membrilla y no poder sentarme a saborear un bizcocho con su almíbar dulce limón que se rompe en la boca eclosionando en mis papilas gustativas y trasladándome de golpe a una infancia muy marcada por los sabores.



[1] Pastel típico de Córdoba que se compone de una especie de pasta de hojaldre relleno de cabello de ángel con toques de canela.

* Enlace de la única CONFITERIA de Membrilla, si pasáis por este pueblo manchego no dejéis de visitarla, aquí veréis los dulces que enumero...LA CONFITERIA


lunes, 7 de diciembre de 2020

A TRAVES DEL UNIVERSO

 CONVOCATORIA JUEVERA PARA EL JUEVES 10 DE DICIEMBRE ESTA SEMANA LA AMIGA MONICA DESDE SU BLOG NEOGEMINIS NOS INVITA A ESCRIBIR SOBRE: HISTORIAS OLVIDADAS, ABANDONADAS O REENCONTRADAS... Yo me avanzo unos días, es mi homenaje a mi beatle preferido.

A TRAVES DEL UNIVERSO

El cielo se nublo hace hoy justo cuarenta años, al día siguiente yo cumplía veintidós. Escuche incrédula la noticia en la radio y por instantes mi mundo se paró. Mi universo aquellos días era el de una madre demasiado joven que tenía tanto trabajo que The Beatles habían pasado a un segundo plano de mi vida entre pañales.

Y viene a mi aquella primera imagen tuya que recuerdo, aguantabas a un cerdo por las orejas, según leí después lo hacías como una especie de burla hacia Paul y su LP RAM. Aquellos días yo no había cumplido los trece, bicho raro en clase perdidos mis referentes musicales poca cosa había que llamara mi atención a nivel musical. Hasta que un día apareció mi hermano con un tocadiscos para discos de vinilo y entrasteis en mi vida tu, Paul, George y Ringo. Se abrió de golpe un abanico de colores, llenasteis todos mis poros de notas y música electrizante. Y recordé que las únicas imágenes que tenia de vosotros se remontaban a mis días de hospital. Cuatro chicos despeinados llegando a Barajas en un avión, un montón de chicas desbocadas y las monjas apagando prestas la tele porque erais el diablo en persona.

Y contra todo pronostico aquella niña melancólica y huraña despertó al encanto de vuestra musica beat y entre de lleno en el club de las beatlelmanas. Bicho raro aún más cuando lo que molaba en clase era Camilo Sesto o Julio Iglesias o...canciones pegajosas que no molaban nada.

Soñé que viajaba en un submarino amarillo en un mundo desbordante de colores donde el AMOR vencía a los malos azules. Donde el YES aporreaba al NOW  hasta hacerlo trizas, mientras el Sargento Peppers y su banda ganaban su ultima batalla a golpe de trompeta.

Me metí en un campo de fresas recorriendo Peny Lany mientras Eleanor Ribby superaba su soledad gracias a vosotros. Conocí instrumentos como el Sitar y algo desconocido llamado meditación transcendental que ahora practico.

Y aunque al principio quien más me hacia tilín era Paul, según fui conociendo tus andanzas de rebelde e inconformista finalmente y definitivamente me quede contigo. Me gusta que me sorprendan y tu lo hacías y no solo con tu música sino con tus continuas rehibindicaciones.

Aquel ocho de diciembre, quedo en mi un sabor amargo, la sensación de irrealidad dió lugar al convencimiento de que aún te quedaban muchas cosas por hacer, de que tu historia no podía acabarse así de golpe. Imaginé todos tus buenos deseos y los hice mios. Formabas parte de tantas cosas!! Un instante de gloria vomitiva para alguien cuya mente retorcida sego tu vida de golpe. Un disparo certero que marco en mi un antes y un después. Aún sigo convencida de que te quedaban muchas melodías dentro y que nos las hemos perdido.

A través del universo, gira tu mundo ahora cuarenta años después, tu historia inacabada me persigue, ¿que hubiera pasado si ese día no hubieras regresado a casa? Si en un ultimo instante hubieras decidido volar a tu Liverpool en un viaje sorpresa a The Cavern. Cuarenta años ya John son tantos años y a la vez tan pocos.


jueves, 3 de diciembre de 2020

NAVIDAD

 CONVOCATORIA JUEVERA PARA EL JUEVES 3 DE DICIEMBRE, LA AMIGA DOROTEA DESDE SU BLOG LAZOS Y RAICES NOS INVITA A ESCRIBIR SOBRE ....REUNIONES



NAVIDAD

Decidió que esa navidad se celebraría a pesar de las recomendaciones, superaban en dos al numero de personas permitidas, pero si algo tenía claro Marta de aquel año atroz era que todo era relativo. Su mejor amiga había estado ingresada más de un mes como consecuencia de aquel virus desconocido, Paco compañero de estudios acabó entubado justo el día en que le daban el alta y Rosa su hija junto a sus dos nietos acababan de pasarlo en casa de forma leve, realmente era un virus caprichoso que nunca sabías que sorpresa te deparaba.

Pero Marta que  había aprendido a vivir franqueando el miedo ya desde su infancia, pensó que había cosas más terribles que el virus en si. La indolencia que parecía poseer cada día más a sus vecinos, esa falta de empatía, el control acérrimo de cada acto que estuviera escrupulosamente penalizado en una lista de acciones que eran modificadas semanalmente.

Luisa había pasado la peor parte de la pandemia en aquella residencia en la que le tocaba pasar sus últimos días. Encerrada en su habitación sin nada más que hacer que ver pasar las horas y vislumbrando por su ventana la llegada del coche funerario, disfrazado a veces, si, pero  inconfundible por su longitud.

Cuando parecía haber pasado todo (lo supo porque Ana y sus nietos vinieron a visitarla) se encontró con una distancia infranqueable, con la prohibición de besar y abrazar. Y ahora de nuevo se repetía la pesadilla, nunca su vida había presagiado un invierno más duro y frio, a pesar de tener los radiadores candentes.

Costó casi un mes de autorizaciones y de visitas a diferentes administraciones, sufrieron todo tipo de amenazas. Parecía que más que un familiar ingresado libremente en una residencia se tratara de un secuestro en toda regla, legal si, pero secuestro. El cáncer terminal no daba tregua, había estado haciendo su trabajo durante aquellos meses. ¡Háblale tu al cáncer de una pandemia! Para el no hay un antes y un después….

Veinticuatro de diciembre, Luisa se prepara para una navidad con tonos grises. En un instante como si de un sueño se tratara apareció Marta con medio rostro cubierto. Preparó su maleta, arrancando con destreza su ropa de cada colgador, no quedo nada de ella en aquella prisión de paredes blancas. No hubo despedida por parte de aquellos que vivieron su salida como una afrenta.

Y aquella noche regreso la Navidad, con el cagatio1 y los niños cantando y golpeando, con su hija Marta, nietos ya adultos y los biznietos pequeños diablillos. La escudella y carn d’olla2 caliente entonaron su cuerpo y aunque últimamente todo lo vomitaba, esa noche recuperó gran parte de la fuerza perdida en los últimos meses. El tío le cago una cajita con un mensaje escueto:

--Yaya te quedas en casa, no te dejamos marchar!!

Ana llora mientras en una caja pone esa ropa que apenas hace una semana puso en una maleta, sabia que eran pocos días pero esperaba que el tiempo les diera más tregua. Luisa murió en casa, como antes habían muerto todos sus ancestros, se fue acompañada de una sonrisa amplia signo inequívoco de su felicidad. Había valido la pena todo: las peleas con la administración, las amenazas, jugarse su puesto de trabajo con una reducción que le permitiese cuidar de su madre…Había valido la pena saltarse las normas superando en dos al número de personas en aquella cena y en la comida del día siguiente. No habría otra navidad como aquella ni un regalo mejor para Luisa.



1Tronco que golpean los niños en Cataluña la noche previa a la navidad, lo hacen cantando una cancioncilla para incitarlo a cagar. Suele cagar dulces y otros pequeños regalos.

2Caldo típico catalán.




miércoles, 25 de noviembre de 2020

MONOLOGO

 CONVOCATORIA JUEVERA PARA EL JUEVES 26 DE NOVIEMBRE, ESTA SEMANA EL AMIGO JUAN CARLOS CELORIO DESDE SU BLOG ¿ Y QUE TE CUENTO? NOS INVITA A ESCRIBIR UN MONOLOGO.....


MONOLOGO

Voy a volverlo a leer a ver si me entero...así que se supone que en los deberes de está semana tengo que hacer una cosa que se llama monologo, así: MO de moto, NO de noche, LO de loco y GO de goma...pues ni así lo tengo claro. El profe siempre dice que hay que ir a la raíz de las palabras, pues así de golpe no se me ocurre otra cosa que lo que nos pide es que hablemos de un logo con un mono. Vamos algo así como las pegatinas de algunos plátanos. Sí, debe ser eso porque un día estaban descargando cajas de plátanos en la frutería de Pepe y en esas cajas había un mono dibujado. Bueno no se si era un chimpancé o un orangután porque esos bichos son todos iguales. Así pues, quedamos que tengo que escribir sobre monos, ¿pero que coño se yo de monos si solo los he visto en el zoo? Como si yo fuera Toni el sabiondo, ese que se mete todos los documentales de la dos. Es que hay que ser muy imbécil para perder el tiempo con semejante idiotez. Porque el día que pregunto el profe que, que era lo que hacíamos en nuestros ratos libre , va el resabiado ese y dice:

--Yo miro los documentales de la dos….

Es que nos dejo a todos descolocados, ¡Abrase visto! Miguel dice que es un pedante...veis otra palabreja que tengo atravesada, ni puñetera idea de lo que quiere decir. ¿No es más fácil decir que es tonto del culo? Porque así nos enteramos todos...pero no, haber donde está la raíz de pedante...y es que lo miro en el diccionario y me quedo igual. ¿Quién debió inventar el dichoso librito? Vamos es que se quedo ha gusto el señor, o la señora que para estas cosas las mujeres son más rebuscadas. Bueno y si miro en google ya ni lo explico. Vamos que empiezas en Sevilla y acabas en León dando vueltas por toda España. Y encima eso...y es que hay palabras que tienen dos significados o tres o cuatro o vete tu a saber...El profe de ingles dice que ese idioma es mucho más simple, jope porque no pude nacer en Londres...bueno no, allí no que los ingleses son muy emperifollados y seguro que tienen otras formas de hacerse los pijos, pero en Nueva York no estaría nada mal...

Bueno a ver como empiezo….El hombre desciende del mono...eso creo que es al revés el mono desciende del hombre...eso ya me suena más….