miércoles, 25 de noviembre de 2015

CARTA ABIERTA A…….. La amiga Perla desde su bloc Et lux in tenebris lucet....nos invita a ser valientes y a escribir aquellas cartas que no escribimos en su momento o bien como hago yo en este caso, comparto una carta que con impotencia escribí hace poco más de una semana, cuando alguien muy allegado a mi, fue despedido del Centro Ocupacional en el que trabajaba. Para entender como me siento escribí esta carta que me salió de más adentro del alma, así mi carta abierta es para....


CARTA ABIERTA A.....TI QUE TRABAJAS EN EL ÁMBITO DEL TRABAJO SOCIAL.



Mi carta de hoy va dirigida a ti que trabajas en el ámbito del trabajo social con persones con discapacidad. A ti que ya has olvidado el sentido de compromiso y de responsabilidad del momento en que decidiste dedicarte a los más débiles. A ti que en el momento de elegir te quedaste con la seguridad de un sueldo fijo a final de mes dejando de lado los motivos e ilusiones que te llevaron al lugar que ahora ocupas. A ti  que has puesto por delante las consignas de la empresa a las demandas y necesidades de las personas con discapacidad a quienes en teoría haces seguimiento y apoyas.

A ti que aunque ya hace meses que escuchas por parte de algunas persones con discapacidad quejas en cuanto al nivel de exigencia que se les pide, a la falta de respeto, el maltrato psicológico y el moving que están sufriendo, has elegido girar la cara hacia otro lado y darles la razón a aquellos que persiguen a algunas de estas persones ya que total a final de mes son ellos los que te pagan.

A ti que te ganaste la confianza de muchos de los usuarios del Centro Ocupacional y que has utilizado esta confianza en contra de ellos propiciando el despido de algunos. A ti que incluso les has seguido el juego a aquellos que te pagan, llevando cartas de despido y creyendo que esta era la forma más humana de despedirlos. Tu que te has aprovechado de un puesto privilegiado como tutora de unes persones que tienen muchos menos recursos que tu pero un corazón mucho más grande, me haces sentir vergüenza.

También mi carta va dirigida a ti que trabajas en el área de atención primaria de los servicios sociales de cualquier población. A ti  que ya te has acostumbrado a que las situaciones de pobreza más bestias pasen por tu lado casi sin inmutarte, que no te cansas de dar siempre el mismo discurso: que sois muchos los que estáis en esta situación o peor, que no hay ayudas, que eso es porque no sabes administrarte, que 400 euros al mes dan para mucho.....Tu que casi no sabes vivir con 2.000 euros tienes la cara de hablar sobre cómo se tiene que administrar una familia con una cantidad tan ridícula. A ti que no tienes el valor de protestar y como mínimo gritar con impotencia. A ti que tienes un lugar de trabajo y que te ganes la vida gracias a los más vulnerables. ¿No has sentido nunca que tu trabajo es un sin sentido? ¿Qué puedes hacer más si te lo propones? ¿Que podrías implicarte y denunciar todo lo que tus ojos ven día a día? Por todo esto yo que he sido educadora social, hoy siento una gran vergüenza.




Si alguna cosa aprendí en los años que ejercí como educadora social, fue el gran compromiso que esta profesión implica respecto a los más débiles, también tuve muy claro que una buena educadora ha de tener una sensibilidad especial, saber posicionarse, sentido crítico y sobretodo responsabilidad. Durante el tiempo que estudie, recuerdo que un profesor de forma muy dura nos dijo “que nosotras seriamos las persones encargadas de contener toda la mierda que nuestra Sociedad genera” des de aquel momento, tuve claro que mi principal lucha consistiría en luchar contra ese mito, cosa que no se si llegue a conseguir.

 La espiral de la exclusión sería más fácil de romper si los profesionales que trabajan con esta se posicionaran y tomaran parte al lado de los más débiles, cosa que actualmente no parece sea lo más normal. Mi observación diaria, antes como educadora social y actualmente como persona con discapacidad me ha hecho ver que por desgracia el hecho de trabajar en el ámbito de lo social no implica más de lo que implica ser operario en una fábrica. Teniendo en cuenta, eso sí, que muchos de los operarios demuestran tener más sensibilidad que los trabajadores sociales.

Por todo esto no puedo dejar de lado mi decepción y mi dolor, por todo esto y por mucho más hoy me siento avergonzada de haber sido educadora social.

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16 comentarios:

  1. Todos tenemos que luchar por lo nuestro pero nadie avergonzarse de lo que hace. Cualquier trabajo es digno aunque no lo sean las condiciones.
    Creo que hay gente muy implicada en todos los campos sociales y laborales y cuando están al lado de los más desfavorecidos, es digno de admiración.
    Pero no habría que protestar si los de arriba también miraran los intereses de los de abajo.

    Besos enormes y tremenda tu carta.

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  2. Hola Molí del Canyer: Muy buena carta de repulsa a un funcionario ,de los que solo deberaian de recibir agasajos por el trabajo que tienen y que pueden lucirse mucho en ayudar a los mas debiles de neustra sociedad. Porque al fin y al cabo esta ocupación es completamente vocacional.
    Lamento que este sea una caso verídico. Un saludo afectuoso.

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  3. Estoy de acuerdo en lo que cuentas, hay mucho pasotismo en las administraciones pública y empresas. También sé que hay muchas personas en el ámbito social que se implican y hacen su trabajo de manera excepcional. Yo creo que algunas personas se aíslan y muestran indiferencia para poder seguir con su equilibrio emocional, porque la realidad es que sí se encuentran cada día con casos muy duros, y eso es muy difícil afrontarlos. De todas formas, pienso que el problema viene de mucho más arriba, de los que mandan, de las altas esferas, de donde saben con certeza que la mierda nunca les salpicará y de ahí es de donde deberían venir las soluciones, pero es algo en lo que no tienen el mínimo interés.
    Un saludo.

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  4. Gracias por vuestros comentarios, en cuanto al tema de que son los de arriba los que deberian dar las soluciones y velar por los intereses de los mas debiles, a traves de mi experiencia he podido constatar que para ellos no contamos asi no muestran el mas minimo interes, lo triste es que los trabajadores sociales a pasado a ser algo asi como el parachoques que evita que lo grave de los problemas les llegue a ellos. Y lo mas triste aun, como intento reflejar en mi carta, es que cada dia haya mas que por miedo a perder su trabajo les sigan el juego ( a los de arriba) dejando de lado el compromiso wue les llevo a elegir su trabajo, es todo eso lo que me averguenza y me duele. A los de arriba ya los conocemos, solo velan por sus intereses y los mas vulnerables quedan desamparados.

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  5. Gracias por vuestros comentarios, en cuanto al tema de que son los de arriba los que deberian dar las soluciones y velar por los intereses de los mas debiles, a traves de mi experiencia he podido constatar que para ellos no contamos asi no muestran el mas minimo interes, lo triste es que los trabajadores sociales a pasado a ser algo asi como el parachoques que evita que lo grave de los problemas les llegue a ellos. Y lo mas triste aun, como intento reflejar en mi carta, es que cada dia haya mas que por miedo a perder su trabajo les sigan el juego ( a los de arriba) dejando de lado el compromiso wue les llevo a elegir su trabajo, es todo eso lo que me averguenza y me duele. A los de arriba ya los conocemos, solo velan por sus intereses y los mas vulnerables quedan desamparados.

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  6. Lo último es que te sientas decepcionada, tú lo hiciste lo mejor que podías y sabías, anteponiendo tu labor social a otros intereses, pero hoy las dificultades del mundo laboral y político hacen que este trabajo se mire sin poner en él el corazón y es una pena porque en él se trabaja con personas que necesitan de un trabajo hecho con sensibilidad y generosidad.
    Una carta necesaria

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  7. No imaginas cuánto te entiendo... aún siendo 12 años sin ejercer mi profesión, recuerdo muy bien cómo es esa sensación... esa desilusión que provoca el ver que lo que para uno es una "vocación" para otros no es más que simple trabajo rutinario, que lo mismo da hacer eso que ajustar tornillos en una fábrica.
    Tu carta, tus palabras me llegaron... un beso y un abrazo grande.

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  8. Tu carta es impactante y denuncia lo que quienes hemos trabajado ayudando a otras personas con discapacidad sabemos... para los de arriba, esos que solo saben mandar y los que ven en las personas con discapacidad un número no saben nada de nada... pobres ignorantes... Pero tú preciosa en tu carta demuestras tu pesar por lo mal que se hacen las cosas, tu cabreo por no poder hacer más por ellos porque los de arriban no ponen medios ni facilitan las cosas... Tu carta es una protesta a la que yo me sumo, una denuncia que yo apoyo y grita verdades como puños...
    Un placer que con esta carta contribuyan en mi jueves, de verdad Molí, es un honor... Chapó!
    Besines muchos y gracias...

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  9. Muy profunda tu carta, muy llena de sentimientos y de compromiso. Verdaderamente quienes trabajan en ese rubro deben tener una sensibilidad especial que los haga comprender e interpretar de cerca los problemas que tienen personas en esa situación. Sin menospreciarlos, sin transformarlos en un número o en un anónimo más dentro del sistema, ser capaces de atender eficazmente sus demandas con la educación y las consideraciones que ellos merecen. Muy atinado lo que nos planteas. Un fuerte abrazo

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  10. Una buena reflexión tu carta. La verdad es que tienes toda la razón, y no solo en el trabajo de educadora social, sino en otros, que bajo la comodidad de un sueldo, muchas veces miramos para otro lado, porque no queremos enterarnos de lo que nos rodea.
    Un abrazo

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  11. Que casualidad lo que leo hoy en tu blog....que distinto de lo que tuve que escuchar en una protesta que hacia una mujer en una tienda porque no la dejaban comprar 4 pastas dentales sino 2, por ser producto regulado...bueno ese es otro tema del porque estamos asi, a lo que voy es que esta mujer hizo que todos escucharan su protesta ante esta situación pero en medio de un lenguaje vulgar...tremendamente ordinario y con palabras que en serio, yo no puedo usar..
    Uno debe levantar su voz ante las injusticias..yo lo he hecho muchas veces apoyando a los trabajadores que no sabían defender sus derechos a costa de perder mi trabajo..pero nada que se haga con violencia puede resultar...la voz es nuestra mayor arma..y sus balas llegan mucho mas al fondo que una de metal..por eso apoyo tu causa..me hago solidaria y afirmo que se debe luchar..pero con inteligencia---besoss

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  12. Te entiendo perfectamente Irma. Yo estuve trabajando bastantes años como monitor en un centro ocupacional y luego en un centro especial de empleo, y no se que decirte cual de los dos era más decepcionante, pero bueno, al menos en el centro especial tenían un sueldo, miserable, pero sueldo al fin y al cabo.

    En el centro ocupacional hacíamos trabajos para terceras empresas (yo comencé allí como un trabajador más, montando carpetas de esas azules con los elásticos) había muchos meses que, como las empresas que nos suministraban el material nos fallaban, los chicos no recíbían ni una peseta. No te puedes imaginar la tristeza que a mí me entraba cuando veía a aquellos muchachos, casi todo discapacitados físicos y sensoriales, presentarse día tras día a las ocho de la mañana y hasta las seis de la tarde, para al final llevarse a casa 100 o 200 pesetas.
    Recuerdo que durante un periodo de tiempo largo estuvimos fabricando guitarras españolas. Como el montaje y lijado de la guitarra la hacían los presos de la carcel modelo de Valencia, cada dos por tres estaban de motín o de huelga y no nos llegaban. Las trifulcas que se organizaban en el centro viendo pasar los días en blanco, eran enormes. Cuantos disgustos me llevé viendo a aquellos chavales, que casi todos eran hombres hechos y derechos, incluso algunos con hijos, todos ellos parados y sin posibilidad de encontrar trabajo alguno por su discapacidad.

    Ya entonces era lamentable, y hoy me consta, que continua casi igual.

    Un abrazo Irma.

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  13. Me ha gustado mucho tu carta y me parece normal que estés tan enfadada, lo que no entiendo es que te sientas avergonzada tú de haber sido educadora social, si tú lo hiciste bien segun tu conciencia no debes sentirte avergonzada, los que se tienen que sentir avergonzados son los demás.
    Es una pena que ocurran estas cosas.
    Un beso

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  14. Lo hecho anteriormente son experiencias para llegar a un ahora.
    Bss.

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  15. Yo también estudié educación social, no he tenido la suerte de poder ejercer, como tal, pero si he de decir que disfrute cada año de carrera. Cada asignatura, lo que nos aportaba y nos enseñaba, lo interiorice por que sabía que nos preparaba para el trabajo al que nos enfrentaríamos, y como bien relatas en tu carta, un trabajo duro por las situaciones personales de las personas a las que se acompaña. Creo que quién puede ejercer intenta dar lo mejor de él o de ella, La situación actual es complicada para todo lo social, pero no hay que perder la esperanza, Hay una gran mayoria de personas comprometidas con lo que hacen esto estoy segura, ellos podrán con ese tipo de profesiones de los que hablas.
    Muy sincera tu carta. Ojala el compromiso fuera total.
    Besos.

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  16. Tienes razón muchos operarios demuestran tener más sensibilidad.

    Me encantó tu carta, aunque llegue tarde para leerte.

    Un beso dulce de seda.

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