martes, 27 de octubre de 2015

ALHUCEMA  La amiga Dorotea nos invita des de su bloc LAZOS Y RAÍCES a escribir sobre los olores. Si hay algún sentido de especial significado para mi es el del olfato, creo que es el sentido que tengo más desarrollado. Mi madre creció entre especias y yo nací en la casa de las especias en Córdoba, las especias y las plantas aromáticas han marcado la vida de toda nuestra familia. Este relato esta estrechamente vinculado a mi propia historia, y aunque haya algún momento que pueda parecer increíble os aseguro que en este caso es verdad todo lo que cuento.



ALHUCEMA

Al principio la abría casi cada día, era una caja antigua de metal con tapa hermética, con el tiempo, sus visitas a la fragancia que surgía de la caja se fue distanciando de la misma forma en que el dolor se iba diluyendo para dejar paso al amor que perdura para siempre en los recuerdos.

Desde su más tierna infancia quedo impregnado aquel olor en Paula, era el perfume de mama cuando no se ponía aquella colonia empalagosa que ella tanto odiaba. Cuando se sentía triste y María le secaba las lágrimas con besos, cuando corría, cuanto saltaba de alegría, allí estaba aquel olor que siempre sosegaba su corazón.

Los años pasaron, Paula creció, formo su propia familia y la distancia la separo de María. Cuando volvía a casa, encontraba siempre aquel olor que la reconfortaba, y en muchos momentos felices compartidos o duros en los que se sentía pequeña, volvía aquel olor especial a María.

El tiempo no perdona y María envejeció y eligió la ciudad de Paula para vivir y sentirse más cuidada. Durante algunos años compartieron alegrías madre, hija, nietos y biznietos. El olor seguía allí en el piso de María cubriéndolos y protegiéndolos a todos.

La enfermedad alejo a María del piso y de Paula. Un año después la madre murió y Paula en su dolor visitaba cada día el piso vacío intentando retener instantes de olor, el olor de María que aún permanecía indeleble. Pero que era aquella olor que todos percibían?. Un día Paula encontró en el piso una caja antigua de metal llena de trozos de tela, la abrió y salió de ella el olor de María, fue justo en ese instante, cuando decidió llevarse un poquito de su madre a su propia casa. Así cada día abría la cajita y aspiraba hasta perderse en el olor de María.

Tal vez fue casualidad, pero justo un año después de la muerte de María, se encontró hablando por teléfono con su prima Belén de quien no sabía nada desde que ambas eran pequeñas. Belén necesitaba decirle alguna cosa importante, al menos para ella:

-        "  El día que tu madre murió, justó a las once de la mañana, mi habitación se llenó de olor de alhucemas, el olor que tía María desprendía, el que siempre me hacía acordarme de ella…"

En ese momento se sintió feliz porque tuvo la certeza de algo muy importante para ella, y es que María pudo despedirse de Córdoba, la ciudad que más echo de menos en sus últimos años y que era en la que vivía Belén, ya  que María murió a las once de la mañana.
         


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19 comentarios:

  1. Muy bonita y especial tu historia.
    Un saludo.

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  2. Escalofriante la claridad con la que describes ese olor -que no conozco- de manera que parece traspasar tiempo y lögica y llenar también mi despachito del ordenador con un suave perfume a tiempos lejanos, la colonia fresquita de mi propia madre, el olor de la casa en la que he crecido. Gracias, Moli, por compartir y despertar recuerdos tan tenues. Un beso.

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  3. Querida amiga: desconozco este olor que tan bién describes, pero te puedo asegurar que cada casa tiene su particular fragancia que el viene dada, en su mayor parte, por las madres, porque són ellas las que cocinan de una forma especial, las que lavan la casa y la ropa, ademas de sus costumbres, en el aseo personal hacen que surja un perfume único y querido.
    Bonita entrada. Un beso.

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  4. Creo la historia, me conmueve, me llega y sé que los aromas tienen el poder de atravesar el alma al punto de trasmutar tiempo y espacio. Sólo hay que estar predispuestos a percibirlos con todo nuestro ser.
    Un abrazo

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  5. Cierta tu historia. Te lo puedo asegurar que no dudo de ella ni un momento, pues es así como lo describes. Así es cuando se pueden ir, cuando regresan, cuando están... y nos lo hacen saber... oliendo a alhucemas, a rosas, a colonia de bebé...

    Me ha encantado saber que alguien ha podido experimentar algo así.
    Besos y abrazos.

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  6. Se me ha erizado la piel pues sé ciertamente que quienes se van, nos mandan pedacitos de ellos, nos vuelven a visitar, nos colman de sus recuerdos, en este caso de un aroma...
    Que bonito relato... me ha gustado mucho...
    Besines...

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  7. Qué bonita historia! Una manera de despedirse de su casa...

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  8. conmovedora historia, estremece
    Un beso Moli

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  9. ¡Qué fuerte tu relato! ...no conozco este aroma, pero sí la esencia de tus palabras ...emocionante Molí.

    Un beso.

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  10. A mí también me trae muchos recuerdos el olor a la alhucema en casa de mi abuela, tú me lo has recordado leyéndote,lo podía oler....
    Preciosa historia.

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  11. Chispitas de mis ojos para ti....que lindo recordar a quien se quiere tanto con un olor..besos

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  12. Una preciosa historia de despedidas, pero sin duda, también de ciertos reencuentros...muy bonito sobre todo el poso suave que deja la historia...
    besos

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  13. Curioso como determinados olores nos traen el recuerdo de personas. Me creo que a la misma hora de la muerte llegara ese olor tan suyo, ¿Sabes? la alhucema me trae hermosos recuerdos de mi infancia. Sentados a la mesa, al brasero le echábamos alhucema por el buen olor que desprendía. Era costumbre en muchas casas cordobesas.
    Un fuerte abrazo.

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  14. Una historia que respira amor. Ese olor te acompañará siempre y vivirá contigo junto al recuerdo de tu madre.
    Besos

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  15. Muy sentida la historia. Un mundo que se llena con un perfume de la infancia y que te acompaña toda la vida, incluso después de ella.
    Besos

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  16. Un placer haber llegado hasta tu rincón de letras y descubrir tu mundo enriquecido con ella fragancia de tu prosa.

    Un beso dulce de seda.

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    1. Perdón que el teclado del móvil juega conmigo jaja quise decir con la fragancia...

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