miércoles, 10 de febrero de 2016

LOS ZAPATOS BLANCOS   “CUÉNTAME UNA HISTORIA DE FANTASMAS” esta semana es la amiga Charo la que nos convoca des de su bloc ¿QUIERES QUE TE CUENTE? . Creo que a la mayoría nos apasionan las historias de fantasmas u otros entes paranormales. Yo no se si me voy del tema, pero es que a veces la realidad puede ser más dura que la ficción……





LOS ZAPATOS BLANCOS


Salieron las dos de Girona de forma precipitada, Ana se mantenía callada y con la mirada perdida. Laia iba conduciendo y mirando de reojo la cara angustiada de su amiga.

-        -  Hace ya por lo menos dos años que no vamos – dijo Laia intentando romper el silencio- tanto tiempo lleva  la casa cerrada que seguro que los fantasmas se están aburriendo.

Ana recordó por un instante, las historias que explicaba la familia de su amiga. La vieja casa, situada a las afueras de Ribes de Freser se encontraba cerca del rió en un lugar frió y umbrío, no era extraño que pudieran morar en el todo tipo de entes sobrenaturales pero en este momento eso era lo que menos preocupaba a Ana.

Hacia unos meses que estaba planificada su boda con Manel , estaba justo haciendo las últimas pruebas del vestido de novia y fue en ese momento que los vio: eran unos zapatos blancos con un fruncido de flores. En principio no entendió el porqué de su reacción, pensó que eran los nervios. Pidió por el lavabo a la dependienta y vomito sin dejar de llorar todo lo que tenía en el cuerpo.

Cuando salió del lavabo y mientras la dependienta le ofrecía un vaso de agua, se empezó a hacer la luz. Miles de imágenes mezcladas como un destello en las que se  veía  ella Anita con siete años radiante dos días antes de hacer su primera comunión. Le acababan de comprar unos zapatos blancos casi de niña mayor con una preciosa flor blanca y fue justo en aquel instante en el que apareció él, Antonio su tío preferido.

-      -    Tío tengo unos zapatos chulísimos – recuerda que dijo

-          -¿Me los enseñas?  Recuerda que le pregunto el.

Y Anita casi lo arrastro a su habitación que estaba al otro lado de la casa. Recuerda las caricias de él, que ella no quería, como el casi un monstruo le quitó la ropa. Recuerda el daño y todo el dolor y que ella  se orino encima y después vomito.

Poco a poco Ana empieza a comprender por qué no soporta aquella mezcla de olor a orín y sudor que siempre la hace vomitar. Cierra los ojos y vuelve a recordar: las amenazas de él y el silencio de ella, las sucesivas veces que volvió a hacérselo en las  que ella callaba sintiéndose culpable. Recuerda los dolores de barriga con los que se despertaba cada mañana y  que le provocaban el vómito casi cada día. Hasta que un día ella le dijo que no, que se lo explicaría todo a sus padres y fue justo a partir de aquel día que el tío Antonio desapareció y Anita pudo encerrar en lo más profundo de ella todo aquel horror.

Sentadas junto al fuego, en la casa de los fantasmas, Ana empieza a hablar mientras gruesas lagrimas resbalan por su cara, le explica a su amiga todo aquello que hasta el momento en el que vio aquellos zapatos había estado escondido dentro muy dentro de su celebro y de todo su ser. Laia la abraza y llora imaginando el horror, comparado con eso no eran nada las historias de miedo que escondía aquella casa. Seguro que aquella noche volverían a chirriar las puertas, sentirían a alguien caminar justo hasta el lado de la cama y respiraría en sus oídos. Pero esos fantasmas ya no importaban, no representaban para ellas ningún peligro. Son mucho peores los fantasmas escondidos en el alma, pensó Laia, aquellos que cuando salen están abriendo rendijas que más adelante permitirán respirar. Pero eso si , mucho más adelante…..



·         *Hace unos días, después de las denuncias de los abusos sexuales sufridos por algunos niños en algunos colegios de Los Maristas en Barcelona. Junto a esta noticia había un artículo que me impactó llegándome a lo más hondo. Se trata dela experiencia de una mujer  que actualmente preside una asociación en defensa de aquellos niños (ahora mayores) que sufrieron este tipo de abusos. Las escasas estadísticas que existen sobre este tema, nos dicen que 8 de cada 10 niños que sufren este tipo de abuso lo sufren dentro de su entorno familiar: amigos, tíos y en bastantes casos es el propio padre el agresor.

Esta historia está basada en la experiencia particular de esta persona quien define así su experiencia días antes de hacer su primera comunión:  Se rompió la magia de ese momento, la metáfora que asocia el blanco con la pureza, y entonces el color blanco deja de ser blanco…..

15 comentarios:

  1. Joder Molí, se me ha encogido el alma y es tal el asco que siento hacia esos monstruos que no puedo decir mucho más sin que se me salten las lágrimas... Un niño no debería pasar por nada malo, muchos menos por algo así, por el gusto de un animal un niñ@ pierde su inocencia, su pureza, su infancia.... es muy triste que pasen cosas así... mucho... no hay castigo que esté a la altura de esos desalmados... no lo hay... :(
    Siempre me tocas con tus historias, hoy te pasaste amiga...
    Ufff....
    Besines!!

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  2. Es brutal,a mí también me han dado ganas de vomitar leyendo esos actos que no por ser callados tienen menos importancia.

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  3. Estos son los fantasmas que dan miedo y no esos otros que se visten de aura.
    Lamentablemente, a estos no se les puede exorcizar tan fácilmente y no desaparecen con la luz, ni hacen mucho ruido...
    Son los peores.

    Un abrazo y un beso.

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  4. imapactante historias fantasmas que realidad de carne y hueso, sii son los peores y los más perversos

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  5. Los fantasmas que llevamos dentro..si que son peores que esos blancos que uhlulan por las casas moviendo cosas..los peores son los que te parten en dos y te arañan la mente , el alma y el cuerpo..sin terminar de salir ...
    En vez de hacer tanto experimentos y gastar millones de millones de millones en un aparato que pueda encontrar la partícula de Dios..deberían ver como implementan un chip que se coloque en el cerebro y detecte y frene cualquiera de estos impulsos de violencia en cualquiera de sus formas...y primeramente el abuso infantil...soñar no cuesta nada....no?

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  6. Desgraciadamente es algo que pasa en Relidad. Yo siempre he dicho que los muertos no te van ha hacer nada, que los peligrosos son los vivos. Duro relato. Un saludo.

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  7. Qué triste que el blanco pierda su blancura por la noche más absoluta, la noche del alma. Por eso no creo en fantasmas ni me dan miedo. Porque a nuestro alrededor convivimos diariamente con la maldad más terrorífica y real.
    Un abrazo.

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  8. Muy triste la historia que nos cuentas Inma. Desgraciadamente no hay que andar pensando en fantasmas sobrenaturales para que nos atormenten el alma. Basta con echar una mirada diariamente a las noticias o simplemente a nuestro alrededor para darse cuenta que el mal parece estar siempre muy cerca de nosotros.

    Un fuerte abrazo

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  9. Desgarradora historia amiga. Eso si que son fantasmas y no los de la bola de hierro. Hay tntas historias escondidas en el alma de los que un día fueron niños y desde ese momento dejaron de serlo.
    Un abrazo

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  10. Es cierto, esos fantasmas escondidos en el alma, que te torturan la mente, son los peores, me parece una historia realmente triste, e impactante.

    Un besazo.

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  11. Ufff, emotivo y triste relato de fantasmas interiores. Un beso Inma

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  12. Duro el relato y duras estas situaciones. Ayer leí yo un artículo que también me puso los pelos de punta...hay fantasmas de todo tipo

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  13. Una triste historia de los fantasmas que nos persiguen.....

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  14. Una triste historia de los fantasmas que nos persiguen.....

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  15. Ufffffff Molí... esto sí que es terror, estos monstruos de carne y hueso, que se transforman en los fantasmas que nos perseguirán toda la vida... duro, muy duro tu relato, y tristemente real para muchas personas.

    Un beso.

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