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miércoles, 13 de febrero de 2019

CONVOCATORIA JUEVERA PARA EL JUEVES 14 DE FEBRERO, EN EL DIA DE SAN VALENTIN EL AMIGO PEPE DESDE SU BLOG DESGRANANDO MOMENTOS NOS INVITA A ESCRIBIR SOBRE:


LA FUERZA DEL AMOR


VERANO 1975

Se sentía aturdida mirando el vaivén de las olas, durante semanas había estado intentando hacerse la encontradiza con Blai pero él la rehuía. Dieciséis años esperando el amor le parecía demasiado tiempo, iba a la desesperada porque la mayoría de sus amigas ya habían salido con varios chicos y ella aún estaba a la espera de un primer beso.

Ante el remolino del mar, él le puso un anillo en el dedo, no era Blai, era un chico que acababa de llegar perdido de Sas Illes[i] escapando de una historia de desapego con la familia. Él tenía diecisiete y su nombre era Didac.
Aquel día no la beso y ante la pregunta de ella del porqué del anillo, el se encogió de hombros y le dijo:

-        - Porque te considero mi amiga.

Su primer beso vino como consecuencia de un juego infantil, estaban junto a la piscina con el resto de la colla[ii] cuando la beso fue la primera vez que sintió mariposas en el estómago. El resto fue demasiado rápido y difícil de asimilar para alguien que se enamora por primera vez. Se organizó una fiesta en el piso que el compartía con unos amigos, ella esperaba un beso más dejarse embriagar por aquella sensación en la que todo da vueltas. Mientras sonaban los lentos ella espero impaciente hasta que él la saco a bailar. Con los cuerpos apretados el volvió a besarla las mariposas subían y bajaban al son de la música. Él tiro de su mano y la llevo aparte a una habitación.

-        - No quiero hacerte daño, puedo ser muy dañino ¿sabes?, tu me recuerdas a alguien a quien quise mucho pero que no pudo ser….

Y ella abrazada a él esperaba sus besos anhelantes y le hizo el amor una sola vez mientras ella se dejaba ir totalmente. En las pocas horas de un día pasaron demasiadas cosas.

Después fueron solo amigos y confidentes, mientras ella lloraba sus noches sola y hacia todo lo posible para no perder ni siguiera sus momentos de confidencias.
Así supo que él había vivido muy deprisa, que durante un año había sido el amante de una mujer de treinta, que tenía conflictos con sus padres porque tonteaba con las drogas y la bebida. Que había marchado de casa porque el padre lo había echado después de que el diera una paliza a su madre. Nada que no se superara con amor, pensaba ella. Pero un día el regreso a Sas Illas y la vida siguió.

INVIERNO 1978

Ha aparecido de nuevo en su vida sin previo aviso, ha hecho lo imposible por quedarse a dormir en su casa. Mientras su marido cuida de la niña, se quedan solos conversando:
-       -   Me gustaría tener algo más contigo – dice el
-       -  ¿Algo como qué?
-      -   Pues no sé, ahora que vivo por aquí, podríamos vernos y quedar, no se….
-      -   ¿Quedar para qué?
-      -   Pues ya sabes, podríamos enrollarnos alguna vez, ya sé que aún te gusto….

Ella se va a dormir sin responder, tiene claro que la mañana siguiente no se quedará en casa sola con él, que madrugará y le pediría a su marido que ponga alguna excusa para no ir a trabajar y que él saldrá para siempre de su casa y de su vida.

Mira a su pequeña que duerme plácidamente en su cuna, ella es la estrella que ahora guía su vida, mientras miles de mariposas vuelan por doquier, pero estas la acompañarían toda su vida.

A él desde aquel día nunca lo volvió a ver.



[i] Islas Baleares
[ii] Grupo de amigos







miércoles, 6 de febrero de 2019

Y LAS VIDAS DE LOS OTROS VAN LLEGANDO........








 











                      MUJER VIRTUAL

       EL DEMIURGO DE HURLINGHAM








LA VIDA DE LOS OTROS


La veo desde lejos y su silueta no me deja impasible, camina lentamente, con la única rapidez que le proporciona el carrito en el que se apoya. Suelo verla sobre todo a partir de los primeros días cálidos de primavera. Desde hace un tiempo busco su conversación, consciente de su soledad similar a la mayoría de ancianos. Sé que tiene una cuidadora que “la hace estar firme”, dice que nunca se casó porque era demasiado bajita y que los hombres pues eso que no le gustan, se por pequeñas conversaciones algunas cosas que a la gente del pueblo no se atrevería a contar. Un día una frase dicha al azar mientras yo me cruzaba con ella me llevo a imaginar su vida:

-         - Pues nada, que cuando llegue a Barcelona como eso de dibujar se me daba muy bien me dedique a dibujar para tebeos femeninos, historias de amor de aquellas de antes….

El año 1950 marcaba el inicio de una nueva década, Fina se dijo a si misma que era el momento de hacer un cambio. Le costó discusiones con sus padres en unos años donde las mujeres solo abandonaban la casa familiar acompañadas del marido. Fina nunca pensó en casarse, de hecho, aún no lograba comprender la atracción que producían el ella otras mujeres. Nunca explico lo que pasaba por su mente, porque era impensable y sobre todo porque era pecado.

Acababa de cumplir los veintisiete, edad suficiente para ser considerada una solterona, era menuda y no muy agraciada lo cual hizo recapacitar a su padre. El peligro de que su hija fuera ligera con los hombres no existía, por eso le dio permiso para irse a vivir a la ciudad condal.

Cogió el carrilet, porque prefería el traqueteo del pequeño tren a el ímpetu de los conductores de la Teisa. Una vez llegada al Pont Mayor se desplazó arrastrando su maleta hasta la estación de Gerona. De allí a Barcelona el camino se le hizo corto.

Enseguida encontró un trabajo como modista, y se instaló en una habitación que le alquilaron unos conocidos, pero como le gustaba hacer sus dibujitos en un lado del papel del patronaje. Eran sobre todo chicas, muchachas que jugaban o que se divertían de múltiples formas. Historias que ella dibujaba en los laterales y que hacían desesperar a su patrona.

Y la vida giró cual rueda de la suerte, un amigo de la familia de la modista descubrió sus dibujos y enseguida vino la propuesta: Dibujar tebeos para chicas.
No le faltaba imaginación, a veces es más fácil imaginar el amor que tenerlo, sus historias, aquellas historias que corrían en su mente desde su más tierna infancia empezaron a tomar vida y esas vidas eran el sueño de miles de las chicas adolescentes de la época. Nunca se casó, tampoco se dedicó a una vida de divertimiento como preveía su padre. Su vida íntima, fue solo de ella, nadie imagino o supo, era la perfecta solterona: la tieta[i].

Mi imaginación a veces prolífica nunca pudo llegar a forjar una historia como esta referente a una vecina con la que a veces me cruzo, una frase me ha llevado a indagar y ver que la realidad suele superar la ficción, mi vecina una ancianita típica de mi ciudad fue dibujante de tebeos y para muestra un boton,,,,,



[i] Tal y como se les llama a las tías solteras en Cataluña

sábado, 2 de febrero de 2019

CONVOCATORIA JUEVERA PARA EL JUEVES 9 DE FEBRERO


LA VIDA DE LOS OTROS

Estoy convencida de que es un vicio que nos acompaña a la mayoría de los que escribimos, es casí como nuestra marca de identidad. No lo hacemos con mala fe, ni es que nos guste meter las narices en la vida de nadie, pero.....Seguro que la mayoría os habéis visto sorprendidos siguiendo una conversación en una mesa cercana e imaginándoos de que iba la historia o como podría ser el final. Seguro que observáis a esa señora que va al mercado con su carrito, o al anciano que esta sentado en el banco e imagináis sus vidas. Pues esta semana mi propuesta va por aquí. Os invito a crear una historia a partir de una conversación cogida de refilón, o de aquella vecina con la que os cruzais sin mediar palabra pero en la que imagináis su vida. Meter vuestras narices en la vida de los otros con el poder que os da la imaginación y ya vereis que todos tendremos sorpresas.......

miércoles, 30 de enero de 2019

CONVOCATORIA PARA EL JUEVES 31 DE ENERO. La amiga Mar desde su blog BITACORA esta semana nos invita a cocinar. Esta entrada a la que le tengo un cariño especial la redacte hace unos años, este dulce tipico de Semana Santa y tipico de Membrilla (La Mancha) ya hace años que ha emigrado a Cataluña, un motivo de reunión familiar de aquell@s que preferimos los nuegados mucho antes que los buñuelos. 

COCINILLAS


NUEGADOS





INGREDIENTES: 18 huevos, 1,5 Kl de miel, 3 Kl de harina,  vinagre, aceite de oliva.

Los días del invierno crudo parecían haber llegado a su fin y aunque ya se había iniciado la primavera había días aun en los que el frío se hacía notar, el paso fronterizo se iniciaba con la semana santa, con sus procesiones de las que ya conocía cada uno de sus pasos, con toda la familia en la calle siguiendo el vaivén de los nazarenos y con el abuelo que año tras año se negaba a seguir un ritual en el que no creía. Pero días antes de que esto ocurriera estaban los nuégados y su dulce ritual.

PREPARACIÓN:

Se utilizara como medida las medias cascaras de un huevo. Se baten los huevos y se les va añadiendo 18 medidas de aceite (frito previamente), se añaden 8 medidas de vinagre y se sigue batiendo, se va añadiendo la harina poco a poco hasta que quede una masa consistente que se pueda modelar con las manos.

Desde donde mi memoria alcanza, llega la imagen de mi madre trajinando en la cocina junto a Catalina, nuestra vecina más entrañable, la gavilla de sarmientos encendidos, calentaban una enorme sartén con aceite y yo saliendo y entrando,  hasta el momento en que la masa estaba hecha. Entonces, justo en ese momento, era cuando los más pequeños podíamos participar amasando con nuestras pequeñas manos y observando las tiras de la masa que surgían cual milagro.

Se van haciendo unas tiras largas con la masa (tiras como churros) y se ponen extendidas en la mesa sobre un mantel limpio para que reposen y queden resecas por fuera.

Según me explicaba mi madre, durante los días anteriores al jueves santo no se podía cocinar, de ahí que en días sucesivos, quedaran perfectamente colocados en la cocina platos con tortillas de patatas, bacalao frito, torrijas y los nuégados que en las casas de Membrilla nunca podían faltar.

Poner bastante aceite en una olla a calentar, se van cortando las tiras de la masa en trozos pequeños y se ponen a freír (con cuidado porque el aceite tiende a rebosar), se van friendo por tandas y con cuidado que no se quemen o que queden poco fritos.

Me encantaban las bolitas aun calientes y vigilando los movimientos de mi madre las cogía presurosa de la fuente, las ponía en mi boca sin soltar ni una sola queja aunque mi lengua se quemara.

Una vez sacados del fuego se pone medio kilo de miel a calentar en una sartén grande, se calienta la miel hasta que esta quede en punto de caramelo (esto se comprueba tirando unas gotas de miel en un vaso con agua, si esta queda solida es que esta en punto de caramelo). Cuando la miel esta en este punto se van tirando los trozos fritos de la masa y se van mezclando con la miel, una vez hecha la mezcla se va emplatando en forma de rosca, mojándote los dedos para no quemarte.

Durante días iba cogiendo trocitos de la rosca, lo mejor era aquella miel que quedaba enganchada en el plato y que una vez en la boca casi se enganchaba en los dientes, cerraba los ojos sintiéndola derretirse en mi boca. Aun hoy no se porque eran mucho más buenos los nuégados robados que aquellos que mi madre me permitía comer…..

CUATRO GENERACIONES JUNTAS HACIENDO NUEGADOS


Año 2010 poco antes de semana santa.

-        -  Mari, ¿sabes que hoy hemos hecho nuégados?

No logro escuchar lo que responde mi hermana al otro lado del hilo telefónico, pero observo la cara de felicidad de mi madre.

-         - No, no recuerdo haberlos hecho antes, pero están buenísimos, iguales que los de Membrilla ¿sabes?

Durante el día he observado su ir i venir, su ilusión siguiendo unos pasos que ella ha repetido cada año aunque los hijos no viviéramos en casa, siempre, antes de semana santa, nos reuníamos en una especie de tradición y se hacía una rosca de nuégados para cada familia. Pero eso ella ya no lo recuerda, es como si la elaboración de este postre que  nos ha transmitido fuera algo nuevo para ella, he visto su sonrisa picarona metiéndose las bolitas calientes en la boca y sus ojos cerrados saboreando la miel enganchada en el plato, dicen que la memoria de los sabores es una de las más difíciles de perder, por suerte.


ELABORACIÓN DE LOS NUEGADOS EN IMAGENES, SEMANA SANTA DE 2018

































viernes, 25 de enero de 2019

NOVENO VIERNES EN SINTONIA .......



SIGUIENDO LOS PASOS DE ESTER DESDE SU BLOG AUTODIDACTA



MOSCAS.........

¿Te cuento un cuento?
- Iaia yo quiero una mosca de chocolate....
Pero Iris ¿tu sabes porque en Girona son tan famosas las moscas?
- Que quiero una mosca de aquellas de los ojos grandes.....
Tu no sabes que en la época de los caballeros, los dragones y princesas....
- Iaia que jo no quiero ser princesa, que quiero ser caballero.....
Pues eso, que Girona estaba asediada por los franceses y....
- ¿Me compraras una mosca iaia?
Si, pero escucha, que abrieron la tumba de San Narcis y de allí salieron millones de moscas....
Pero, las moscas no son un dragon.....
Si pero es que estas moscas eran enormes.....
¿Como un dragón iaia?
Casi, casi......
- La mosca iaia.....

Al final le compro la dichosa mosca y se queda sin saber el final, pero me regala esta sonrisa....


miércoles, 23 de enero de 2019


CONVOCARORIA JUEVERA PARA EL JUEVES 24 DE ENERO.  Esta semana la amiga Dorotea desde su blog LAZOS Y RAICES nos propone crear un.....

RELATO CON REGLAS




RECUERDOS
Los mejores recuerdos que conservo de mi infancia se encuentran en la casa de mi madrina, quien, como la mayoría de las hijas solteras de aquellos años, dejo su vida en Córdoba para irse a Membrilla a cuidar de mi abuelo.

“Me acuerdo de……” Y yo sabía que aquel instante mágico era un regalo que yo habría de conservar, eran momentos de intimidad en los que, alargando las noches de estío, mi madrina retrocedía en el tiempo a aquella infancia suya que a mí me quedaba tan lejos.

“A pesar de frió se sentía feliz, ese día de entre todas las hermanas su padre la había elegido a ella. Eso fue dos o tres años antes de la guerra, porque su memoria casi nunca le fallaba y ella recordaba que poco después cumplió los nueve. El mulo tiraba del carro siguiendo el camino del norte. Hasta un día antes, Palmira no tenía ni idea sobre la existencia del olivar. Su padre, Juan antes bracero, no estaba mucho en casa ya que se dedicaba a la venta del azafrán. 

Hasta no hacía muchas semanas los campos del pueblo lucían todos ellos morados con ese toque rojo en el centro que no era otro que los hilitos de azafrán.

Palmira se mantenía apretujada a su padre siguiendo el vaivén del carro, y aunque tardaron como una hora en llegar el camino se le hizo corto, el calor del padre y sus canciones hacían evaporarse el frió de diciembre. Cuando llegaron al olivar ya les esperaban los amigos de su padre junto a sus mujeres e hijos, no había otra que empezar a recoger ya que unas nubes a lo lejos hacían presagiar la nieve.

De entre todos, su padre escogió un olivo inmenso en comparación al resto de sus compañeros y empezaron a varearlo. Las mujeres arrodilladas en el suelo se dedicaban a recoger las aceitunas, Palmira se afanaba como una más de ellas, llenando con sus manos el delantal para posteriormente dejar los frutos en la cesta. Fue un día de trabajo duro, en el que solo hicieron un pequeño receso para comer ya que los días acortaban rápido. Después al regreso ya agotada se quedó dormida entre los brazos de su padre, este mantenía un soniquete dulce mientras entre dientes se escapaban las notas de aquello que habia dado pie a su mote: lagarteranas….[i]



[i] Mi abuelo Juan era conocido en Membrilla como Juan Lagartero.