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miércoles, 25 de noviembre de 2020

MONOLOGO

 CONVOCATORIA JUEVERA PARA EL JUEVES 26 DE NOVIEMBRE, ESTA SEMANA EL AMIGO JUAN CARLOS CELORIO DESDE SU BLOG ¿ Y QUE TE CUENTO? NOS INVITA A ESCRIBIR UN MONOLOGO.....


MONOLOGO

Voy a volverlo a leer a ver si me entero...así que se supone que en los deberes de está semana tengo que hacer una cosa que se llama monologo, así: MO de moto, NO de noche, LO de loco y GO de goma...pues ni así lo tengo claro. El profe siempre dice que hay que ir a la raíz de las palabras, pues así de golpe no se me ocurre otra cosa que lo que nos pide es que hablemos de un logo con un mono. Vamos algo así como las pegatinas de algunos plátanos. Sí, debe ser eso porque un día estaban descargando cajas de plátanos en la frutería de Pepe y en esas cajas había un mono dibujado. Bueno no se si era un chimpancé o un orangután porque esos bichos son todos iguales. Así pues, quedamos que tengo que escribir sobre monos, ¿pero que coño se yo de monos si solo los he visto en el zoo? Como si yo fuera Toni el sabiondo, ese que se mete todos los documentales de la dos. Es que hay que ser muy imbécil para perder el tiempo con semejante idiotez. Porque el día que pregunto el profe que, que era lo que hacíamos en nuestros ratos libre , va el resabiado ese y dice:

--Yo miro los documentales de la dos….

Es que nos dejo a todos descolocados, ¡Abrase visto! Miguel dice que es un pedante...veis otra palabreja que tengo atravesada, ni puñetera idea de lo que quiere decir. ¿No es más fácil decir que es tonto del culo? Porque así nos enteramos todos...pero no, haber donde está la raíz de pedante...y es que lo miro en el diccionario y me quedo igual. ¿Quién debió inventar el dichoso librito? Vamos es que se quedo ha gusto el señor, o la señora que para estas cosas las mujeres son más rebuscadas. Bueno y si miro en google ya ni lo explico. Vamos que empiezas en Sevilla y acabas en León dando vueltas por toda España. Y encima eso...y es que hay palabras que tienen dos significados o tres o cuatro o vete tu a saber...El profe de ingles dice que ese idioma es mucho más simple, jope porque no pude nacer en Londres...bueno no, allí no que los ingleses son muy emperifollados y seguro que tienen otras formas de hacerse los pijos, pero en Nueva York no estaría nada mal...

Bueno a ver como empiezo….El hombre desciende del mono...eso creo que es al revés el mono desciende del hombre...eso ya me suena más….






jueves, 19 de noviembre de 2020

CONVOCATORIA JUEVERA PARA EL JUEVES 19 DE NOVIEMBRE, ESTA SEMANA LA AMIGA MONICA DESDE SU BLOG NEOGEMINIS NOS INVITA A ESSCRIBIR SOBRE MAPAS, BRUJULAS, RELOGES Y CALENDARIOS.



LA BÚSQUEDA DEL TESORO



--Y ya lo saben, no se les ocurra salir de casa---la voz de María Elena se filtra por el pasillo.

--Que si mami – responde Héctor.

--Y usted que es el mayor, cuide bien de su hermanito.

--Si mama—responden los dos al unísono. 
Es una especie de juego con el que pretenden tomar el pelo a su mama, esa batalla constante entre hermanos. María Elena los escucha mientras cierra la puerta tras de sí. No sabe si fiarse de su hijo mayor, recuerda que uno de los vecinos comentó que durante el día había visto niños pequeños jugando con monopatines en el parquing. Se lo dijo así de sopetón, cuando ella regresaba de la compra, es esa mala fama de padres descuidados que precede a los hondureños, bueno y a todos los que como ella llegaron de fuera.

Pero María Elena controla a sus hijos y en lo que llevan de confinamiento no les quita los ojos de encima, tiene  suerte de trabajar durante la noche, como su horario de limpiadora en la clínica es de ocho de la tarde hasta las cuatro de la madrugada, gran parte del tiempo que ella está afuera sus hijos lo pasan durmiendo. Ademas su Héctor ya es mayor y a sus catorce años un niño muy responsable. No sabe avenirse de todo lo que ha crecido en poco tiempo, atrás quedan los años en los que tuvo que dejarlo con la abuela en El Triunfo cerca de la frontera nicaragüense. Cuando consiguió traérselo, María Elena había rehecho su vida con un hombre bueno, algo mayor que ella, aunque eso le importaba poco y tenían un niñito de un año catalán de pura cepa.

Los últimos acontecimientos estaban desbordando a los centros geriátricos de la población, motivo por el que Miquel padre decidió junto a los propietarios y compañeros de la residencia en la que trabajaba a confinarse con los ancianos. Fue la única forma de garantizar la vida de estos, quince días sin volver a casa, quince días en las que solo vería a su mujer y a sus hijos tras la pequeña pantalla de su móvil.

--¿Ya se fue? —el pequeño Miquel espera expectante a que se cierre la puerta.

-- ¿Qué fue lo que yo le dije? —la pregunta de Miquel tiene por respuesta otra pregunta.

--Em vas dir….bueno me dijiste que tiene que hacerse oscuro…

--Y ahora, mire por la ventana ¿Qué no ve que aún hay sol? ---cuando Miquel abre la ventada un estruendo de aplausos llena la estancia.

--Es veritat que aún están aplaudiendo—Miquel que aún no ha cumplido los siete años vive a remolque entre dos lenguas: el castellano de Honduras y el catalán.

Todo empezó una semana después del confinamiento, Héctor quien a diferencia de su hermano pequeño era un chico muy tranquilo, fue consciente que el límite de movimientos de Miquel en aquel piso de 60 metros cuadrados no le sentaba nada bien. Mientras mama estaba en casa, la cosa era más llevadera, María Elena tenía una paciencia infinita y se dedicaba horas a jugar con el pequeño, lo que costaba más era hacer que se centrara con los deberes, pero aún y así durante el día todo era más llevadero. Lo que Héctor llevaba peor eran las noches, justo hacía dos noches que se quedaban solos, antes papa regresaba del trabajo como muy tarde a las diez, pero ahora tenía que estar con los ancianos noche y día.

Empezaron a salir después de una de las pataletas de su hermano, total nadie se enteraría, cogieron sus patinetes y bajaron en el ascensor directamente hacía el parquinq y una vez en él, corrieron cual desesperados. En ese momento Héctor fue consciente de que aquel peso que hacía días apretaba su pecho dejaba de existir.

Se escabullían entre los coches aparcados con sumo cuidado no fueran a romper alguna cosa o a rallarlos, aprendieron a afinar los oídos y en cuanto escuchaban el grujir de la puerta de entrada exterior se escondían en algún recodo o en medio de los coches, nadie podo verlos. De eso Héctor estaba convencido, pero aun así…

--¿Ustedes no estarán corriendo por el parquin con sus patinetes? – la voz de mama era inquisitiva.

--Que no mama ¿Cómo quiere que yo...? --- le respondió con un aplomo inusual en el clavando los ojos en Miquel quien en aquel momento estaba ajeno a todo jugando con la tablet.

--Es lo que yo le dije al vecino de arriba que me increpó—continuó su mama—él hablaba de chicos que jugaban durante el día, debe haber algún vecinito que no se porta nada bien…

Y ahí quedó la conversación, pero Héctor fue consciente de que se habían acabado las carreras nocturnas con los patinetes. Lo más difícil fue hacérselo a entender a Miquel, dos días de pataletas, peleas y berrinches le llevaron a una determinación: seguirían bajando de noche al parquin, pero jugarían a otros juegos.

--Tu solo tienes que seguir paso a paso las instrucciones del plano--Héctor se sentía emocionado mientras miraba la cara radiante de su hermano. De hecho, no sabía que le daba más satisfacción. Si la preparación meticulosa del lugar o el ver la cara de emoción de Miquel cuando por fin encontraba el ansiado tesoro.

Durante el día, con la excusa de ir a tirar la basura o bajar a comprar alguna cosa que faltara en casa, aprovechaba para introducirse en el parquin y colocar en algún lugar no muy visible el ansiado tesoro. Este estaba compuesto a veces por algunas chuches, otras por juguetes que se habían mantenido durante años en el trastero y que Miquel ni recordaba.

En las horas tranquilas en las que Miquel se adormecía junto a María Elena, Héctor elaboraba un mapa utilizando para ello toda una gama de colores, tenía que hacerlo a conciencia teniendo en cuenta la dislexia de su hermano. Después escondía el mapa debajo de la almohada de Miquel, quien cada atardecer, en cuanto escuchaba cerrarse la puerta salía escopeteado en busca del mapa.

Hoy Héctor ha estado nervioso, ayer cuando estaban en plena búsqueda se dieron de bruces con la vecina del segundo quinta, una señora que camina de forma muy rara. Cuando los vio, les sonrió y les dijo:

-         --- Ir con cuidado.

Héctor no cree que le diga nada a mama, pero nunca se sabe…Piensa en la gran cantidad de libros que ha leído y que por este motivo entre sus amigos tiene fama de bicho raro. Sonríe pensando en como uno de sus libros preferidos: La isla del tesoro de de R.L. Stevenson le dio una idea que ahora hace feliz a su hermano y a el... 


* Este relato forma parte de una serie de relatos que escribí durante el confinamiento y forma parte de :LUCIERNAGAS EN EL NEGRO.


sábado, 14 de noviembre de 2020

 CIERRE DE LA CONVOCATORIA



Aunque el mes de noviembre continua, si que tengo que cerrar esta convocatoria "noviembrera", una convocatoria que ha dado mucho de si, en todos los matices y colores de noviembre. Han habido historias de amor, de tristeza y decepción, cotidianas y hasta hemos paseado por la historia. Hemos tenido la belleza de los haikus con sus toques de belleza y de nostalgia. Así que no queda otra que despedir a noviembre desde aquí aunque aún quede medio mes para despedir este noviembre de un año atípico. Muchas gracias a todos los que habeis participado con vuestras aportaciones y también a los que leéis y comentáis. 

La proxima semana nos encontramos en el blog NEOGEMINIS de la amiga Monica.

miércoles, 11 de noviembre de 2020




UN SEGUNDO DE NOVIEMBRE

El sonido seco y tenue de una aceituna al caer provoca que un pequeño verdugo alce su vuelo. Un primer rayo de sol se abre paso entre los olivares mientras un gorrión descarta por su sabor amargo otra aceituna que rodó un instante y que no está aún madura. Una hormiga temblorosa arrastra un grano de trigo que triplica su volumen, en el cercano hormiguero cientos de hormigas rebullen con vida propia, hay una algo más mayor que las otras que parece hacer el papel de guardiana. 

Mientras, el color del suelo ha cambiado después de que los aceituneros hayan estirado los lienzos a lo largo y ancho del olivar y las gotas de rocío se rinden de forma incondicional a ese sol incipiente. Una liebre va saliendo de forma sigilosa de su madriguera a la vez que cuatro gazapos tardíos se mantienen escondidos en espera de la madre. Un pie, calzado con una basta bota hace el gesto de bajar del lateral del tractor, las migajas de un bocadillo temprano de manteca de chorizo se dispersan por el suelo, unas manos raudas recogen la vara con la que minutos después golpearan con la traza que da la experiencia los olivares, los cuales se desnudaran de frutos y de hojas, pero eso será más tarde…

Un suspiro se produce a lo lejos del olivar, la hija del capataz hace rato que abrió la ventana de la casilla por la que se colo el novio ese que su padre no quiere que se cuele. Un polvo rápido es el mejor premio para un día de cosecha que se presenta duro. El aire del pequeño habitáculo se corta por un instante todo parece haber sido aspirado por los dos amantes. Un viejo pantalón tejano se desliza desde un colgador en el que se ha colocado con prisa, pequeñas chispas solares se filtran por las ranuras de la vieja puerta de madera mientras millones de puntos diminutos bailan al compás de de la luz matinal.

Es una mañana de noviembre, el segundo numero doce, del minuto tres de las ocho.

sábado, 7 de noviembre de 2020

 CONVOCATORIA JUEVERA PARA EL JUEVES 12 DE NOVIEMBRE

Casi sin darnos cuenta se nos esta yendo el 2020, un año atípico y complicado si más no. Pero mi propuesta no va por ahí....mi propuesta va para escribir nuestros relatos, poemas, etc. situándolas justo en este mes en NOVIEMBRE el penúltimo día del año. Un mes donde se reflejan miles de colores tanto si lo estamos viviendo en otoño o en primavera. Así que afilar las plumas y encomendaros a las musas que noviembre ya esta aquí...…



JUEVEANDO CON NOVIEMBRE


miércoles, 4 de noviembre de 2020

ROIG

 Convocatoria juevera para el jueves 5 de noviembre, esta semana la amiga CECY desde su blog ¡ SIMONA, LA LUNA Y YO! nos invita a cabalgar, así que …..

CABALGUEMOS


ROIG


Roig tiene una suave cabellera naranja, pelirojo diría que es. Durante meses estuve sin saber siquiera su nombre desde que lo conocí. Roig vive libre pero a su alrededor hay todo un tendido eléctrico que el no podría atravesar, no se nada de su dueño solo de nuestra profunda amistad.


Fui a Tortellà, un precioso pueblo de La Garrotxa en busca de harina de kamut para hacer pan, me habían dirigido a una panadería de ese pueblo único lugar donde era posible conseguirla. Lo que no pensé es que aparte de la harina encontraría otras cosas. De hecho la mejor panadería que he encontrado en mi vida está allí, los mejores cruasanes de mantequilla que superan con nota alta a cualquier cruasán francés, la mejor coca de azúcar, panes de diferentes harinas, toda una delicia para el paladar. Pero la mayor escusa para desplazarme desde casa y hacer los 15 km por carreteras secundarias, de eso solo tiene la culpa Roig.


Nos conocimos un día de otoño, ese día me salí del pueblo y me perdí por uno de sus caminos y en un espacio abierto cubierto por el sol que se reflejaba en sus crines, allí estaba Roig. Se acerco a mi y me saludo de aquella forma en que saludan los caballos, puso su morro suave cual terciopelo rozando mis dedos y con sumo cuidado. Fue amor a primera vista y el inicio de una profunda amistad.


Desde que recuerdo, siento una enorme atracción por los rocines, mi sueño era cabalgar sobre uno pero desistí después de probarlo. Mi inseguridad era grande y costaba que mi cuerpo se uniera al vaiven de sus pasos, pero ese miedo a estar sobre ellos no cambio la seducción que ejercen sobre mi. Me gusta hablarles, porque se que saben escuchar y que me entienden, puedo mantener las conversaciones mas inverosímiles con ellos. Para mi es más fácil la amistad con estos animales nobles y es lo que me sucedió con Roig.


Le prometí una manzana y quince días después en cuanto me vio aparecer vino hacia mi a trote suave y relinchando. Desde entonces no le ha faltado su manzana aunque a veces se me ha olvidado. En esos días le pido disculpas y el lo entiende, con su morro suele indicarme sus hierbas preferidas que no están donde el esta confinado sino por los alrededores. La alfalfa es de sus preferidas y no hay rincón con esta planta que el no conozca. Nos pasamos un buen rato charlando y después el me va siguiendo hasta que me pierde de vista.


Es curioso porque incluso después del confinamiento, cuando después de meses sin verme creí que se había olvidado de mi. En cuanto me vio aparecer vino como siempre con su trote suave y relinchando a modo de saludo. Fue ese día cuando una señora que pasaba me dijo que su nombre era Roig, el nombre más acertado para un caballo que el sol ha elegido para reflejarse en todo su pelaje.


Roig con Iris