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jueves, 7 de mayo de 2020

LUCIERNAGAS EN EL NEGRO: NADAR

Convocatoria juevera para el jueves 7 de mayo, el amigo Gustavo des de su blog JULIANO EL APOSTATA nos hace la siguiente propuesta: JO DENUNCIÉ A MI VECINO POR SALTARSE LA CUARENTENA

Hace unas semanas, la amiga Tracy en su convocatoria nos invitó a escribir lo que podría ser nuestro libro sobre el confinamiento. Yo me animé tanto que hasta escribí lo que podía ser el primer relato. Y como he seguido animandome he continuado escribiendo, Hoy el amigo Gustavo me lo ha puesto "a huevo", ya se que sobrepaso y en mucho el número de palabras, pero lo hago por dos motivos: uno porque este relato enlaza en cierta forma con el anterior y dos porque está basado en un hecho real que está sucediendo actualmente por los bloques donde yo vivo. Os invito a leer la saga de relatos que se basan en pequeñas (o grandes) transgresiones de la normas durante el confinamiento. Los relatos que se unen por algún punto en común son los siguientes (por si os animais...)

- 1 LUCIÉRNAGAS EN EL NEGRO (da titulo a toda la recopilación de relatos
- 2 CORRES...
- 3 MARIONA
- 4 DE HALCONES Y DRAGONES
- 5 LA BÚSQUEDA DEL TESORO

LUCIÉRNAGAS EN EL NEGRO



6- NADAR

LA ENVIDIA

Ahora más que nunca Paco está convencido de que las normas están para cumplirse. ¿Pero dónde se ha visto?, pues no está el sacrificado en su piso. Le toca joderse y la gente parece tomárselo todo a cachondeo. ¡Vamos ya! Tanto perro y tanta leche, si por el fuera estaría prohibido tener animales en los pisos. ¡Que los perros son para cazar o para que guarden las casas de campo! Pues seguro que por culpa de esos que no paran de salir a pasear a los perritos y a los otros que van al súper para comprar una Coca Cola, la cosa se  alargará eternamente. Y justo ahora que es el tiempo de los espárragos. Ya se escapó un día y cuando traía para casa un buen manojo, va y se encuentra con los forestales. Que por poco no le ponen mil euros de multa, él ya les dijo:

--Miren que yo soy muy cumplidor de las leyes, pero hoy no sé lo que me ha dado…pero ustedes procedan si lo creen conveniente…

Sabía de sobras que una actitud sumisa y complaciente ante la autoridad nunca falla y menos con el que quienes lo conocen saben que es un hombre de ley.

Pero vamos lo de los niños ya es tomarse las cosas a la torera, lleva dos días que cuando vuelve de dar sus dos vueltas con el coche alrededor de l’estany[i], se encuentra dos o tres chavales corriendo como locos por todo el parquing. Seguro que son los panchitos del piso de abajo porque esa gente de fuera no tiene ni gota de educación. Pero ¡habráse  visto!, ya lo dice el refrán: de fuera vinieran…. Es que en cuanto llegue a casa – piensa—llamo a la policía local.

Tiene suerte porque justo cuando sube las escaleras hacía su piso se encuentra con la panchita de cara...

--Teresa ¿a que no sabes lo que me ha pasado? --- su mujer lo mira expectante.

--Pues que le he dicho a la panchita esa de abajo que a ver si cuida más de sus muchachos, que ya estoy harto de verlos correr por el parquing.

--¿Pero estas convencido de que son ellos? —responde Teresa con voz resignada.

--Y ¿Quiénes quieres que sean? Si esa gente educa a sus hijos como salvajes…Pues eso que va y la muy fresca me dice que sus niños no son. Que ella está todo el día en casa y que no los deja salir…Vamos como si yo no supiera que estas sudacas son unas chichis paposas…

--Pues a lo mejor es verdad—responde su mujer ya harta del tono despreciativo de su marido—Se ven buena gente, él es de aquí de Banyoles y ella creo que es de Honduras.

--Eso, eso, encima vas tú y los defiendes…Y esa que, cada día lo mismo…

Teresa dirige su mirada hacía el balcón, como cada día desde hace más de un año una señora de unos cincuenta años nada en la piscina. Tanto en invierno como en verano.

--Mira pues sabes que te digo—Paco sube el tono de voz—Que ya estoy hasta los cojones de tanto cachondeo. Entre los niños de abajo y la loca esa no vamos a salir nunca de casa.

--Paco, por favor, que esa señora no está loca, que tiene que nadar porque tiene una enfermedad rara…

--Que rara ni que narices, esa es una fresca que nos está tomando el pelo a todos. Pues no toca estar encerrados en casa, ¡ya está bien de pitorreos! Ahora mismo voy a dar parte a los mozos de escuadra…

LA CONSTANCIA

Mete su cuerpo en el bañador, este pequeño acto cada día presenta una mayor dificultad. ¡Ay esas manos que no hacen caso a las órdenes de su cerebro! Desde que abre los ojos hasta que se mete en la cama por la noche, cada acto, por minúsculo que sea necesita de una gran reflexión para que todo salga más o menos bien, para no caer y tener que pedir ayuda ya que si está en el suelo no tiene fuerzas para levantarse.

No se reconoce a si misma en este cuerpo que día a día va aprisionando su alma. Desde el día en que el neurólogo le dio el diagnostico ha habido un antes y un después. Laia a pasado de ser una mujer hiperactiva que era la alegría de todas las fiestas a vivir en reclusión.

Hay muchas cosas que quedan en el aire cuando te dan el diagnostico de una esclerosis lateral amiotrofica, pocos médicos te dicen claramente lo que te queda de vida, ni las condiciones en las que vivirás los días que te quedan por vivir. Se sintió triste, angustiada, pero llego a la aceptación sorteando una depresión que ya la había acompañado en otros periodos de su vida. Seguro que había alguna cosa que ella podría hacer, se negaba a darse por vencida. Buscar información a través de google era entrar en un pozo de desesperación, ninguna chispa de esperanza marcaba un posible camino. Y entonces se acordó de que una de las cosas que mejor sabía hacer era nadar.

Vendió su piso, un segundo sin ascensor, pero situado en el centro. Y con el dinero obtenido se compró un piso más a la periferia. Solo necesitaba dos requisitos: que tuviera ascensor y piscina y eso lo encontró en una comunidad de edificios de nueva construcción.

Hizo adaptar el piso a las limitaciones que sabía que se iría encontrando y una vez en el se marcó la obligatoriedad de nadar cada día como mínimo una hora. Acordó sin problemas el poder utilizar la piscina comunitaria tanto en primavera no como en invierno y así lo lleva haciendo todo el año; haga frío o calor, salga el sol o nieve.

Su constancia en el ejercicio diario le permite contra todo pronóstico poder seguir caminando, con cierta dificultad, pero camina. De momento ha podido evitar los problemas de deglución y el uso de un respirador manual. Está sorteando su enfermedad con una voluntad enorme. Por eso se queda desconcertada cuando llaman a la puerta de su piso y se encuentra de frente a los mozos de escuadra.

Le dicen que la han denunciado, que está prohibido nadar durante el confinamiento. Que da lo mismo de que este sola cuando nada porque ella entra en el grupo de la población de riesgo y puede infectarse. Que solo vienen a avisarla pero que si vuelven a denunciarla la multaran.

Durante dos días se abstiene de ir a la piscina, pero sus movimientos se vuelven más torpes. Al tercer día decide bajar a nadar, cuando regresa a su piso ha recuperado parte de la movilidad perdida. Decide seguir nadando porque le es imposible pensar una vida sin movimiento, acabar en una cama cual vegetal no está en sus planes. Le dan lo mismo las multas o las denuncias de aquellos que no habitan en su piel, hoy cuando regresaba de mis compras también la he encontrado nadando.






[i] Lago, en Banyoles es casi un crimen llamarle lago a l’estany.




9 comentarios:

  1. Amiga has tocado la fibra, cada persona guarda una historia , el señor es un poco amargado y ve todo mal en los demás pero no así en él.
    Y la nadadora hace bien cada día nadar, su salud va en ello, claro que sino puede salir de casa bien pueden hacerla el médico un justificante como que ella necesita a diario nadar y si esta sola no hay riesgo ..
    Sigo tus luciérnagas que son enormemente emotivas .
    Un fuerte abrazo .

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  2. Se justifica la extensión.
    La indignación por quienes no cumplen lleva a ser injustos, con quien puede tener otras necesidades.
    Un abrazo.

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  3. Algunos son bastante permisivos para lo suyo y beligerantes para el prójimo.
    No debe extrañarte, siempre hubo gente así.
    Besos.

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  4. Mira, no hay mal que por bien no venga. Ya se dice que una chispa hace fuego. He aquí la muestra :-9
    Nos ofreces un poco más. Estamos llenos de prejuicios. Nos negamos la evidencia hasta que nos tocan a la puerta. Esa es la verdad.
    Lo de la chica, pienso como en otro comentario. No todo todo está prohibido porque hay justificación médica. Mientras los demás pienses lo que quieran, ella tiene la espalda cubierta. Es lo que hay que hacer.
    Un beso, Inma.

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  5. En este caso está justificada la natación más por la salud que es lo debe primar ante todo. Y es que no se puede juzgar porque cada caso es una historia diferente.

    Un beso enorme.

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  6. Te animo a que sigas recopilando casos y vivencias de esta cuarentena. Mira. luego te encuentras con un diario que servirá para recordar lo que una vez fue nuestro día a día.

    Y lo que es triste, pero cierto, es que haya por ahí muchos y muchas que no se toman esto en serio y creen que pueden salir y entrar tal cual. Yo me los llevaba a un hospital a que vieran como se dejan el pellejo médicos, enfermeros y demás personal sanitario intentando salvar vidas. O siendo un poco m ala, "que les tocara a ellos".

    Bss.

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  7. Son las dos caras de una misma moneda. El tipo está enojado, es racista o tonto, pero elige a la mujer que más necesita nadar en la piscina por su salud para denunciar un comportamiento incívico de entrada. Este caso recuerda, oportunamente, que tras cada cosa que parece extraña, puede haber una historia que justifica lo que hace.

    Muy bueno, en sus dos vertientes. Un abrazo y feliz día

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  8. Es una fea imagen la que se topa uno en la mayoría de los humanos.

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  9. ¡Me ha encantado! Que bien has descrito todos los sentimientos. Todo un placer de lectura.

    Una abraçada.

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